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Un nuevo intento por ingresar estupefacientes a una unidad de detención de Santa Cruz fue frustrado gracias a los controles de seguridad que se realizan sobre las visitas y los elementos destinados a las personas privadas de su libertad. El episodio tuvo lugar durante la jornada del domingo en la Alcaidía Penitenciaria de Puerto San Julián, donde el personal del Servicio Penitenciario Provincial detectó una maniobra destinada a ocultar marihuana dentro de alimentos que serían entregados a un interno.

El hallazgo motivó la inmediata intervención de la División Narcocriminalidad de Puerto San Julián, cuyos efectivos llevaron adelante las actuaciones correspondientes para confirmar la naturaleza de la sustancia y dar intervención a la Justicia Federal.

De acuerdo con la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas se pudo establecer que el procedimiento comenzó cuando las autoridades penitenciarias realizaban los controles de rutina sobre los elementos que pretendían ingresar familiares o allegados durante el horario de visitas. En ese contexto, los agentes advirtieron una situación irregular al inspeccionar varios sándwiches destinados a un interno alojado en la dependencia.

Momentos en los que se realizaba el test correspondiente. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

Durante la revisión minuciosa de los alimentos fueron encontrados varios envoltorios de nylon transparente cuidadosamente ocultos entre los ingredientes. El contenido de los paquetes presentaba una sustancia vegetal de color verde amarronado y desprendía un fuerte olor característico al cannabis, por lo que inmediatamente se activó el protocolo previsto para este tipo de situaciones.

Ante la presunta infracción a la Ley Nacional de Estupefacientes N.º 23.737, tomó intervención el personal especializado de la División Narcocriminalidad de Puerto San Julián, que realizó el correspondiente test orientativo de campo sobre la sustancia secuestrada.

La prueba confirmó las sospechas iniciales al arrojar resultado positivo para marihuana, permitiendo avanzar con las actuaciones judiciales de rigor. En total fueron secuestrados siete envoltorios que contenían un peso conjunto de 6,5 gramos de cannabis.

Como parte del procedimiento, toda la evidencia fue debidamente documentada mediante registros fotográficos y posteriormente quedó bajo custodia judicial, respetando la cadena de conservación de los elementos probatorios.

Desde el punto de vista investigativo, el procedimiento reviste importancia porque pone nuevamente de manifiesto las distintas modalidades empleadas para intentar introducir sustancias prohibidas en establecimientos penitenciarios. En numerosas oportunidades, los alimentos, prendas de vestir, productos de higiene e incluso objetos de uso cotidiano son utilizados para ocultar estupefacientes u otros elementos cuya tenencia se encuentra prohibida dentro de las cárceles.

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