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Un trabajo de investigación sostenido y silencioso permitió a la Policía de Santa Cruz recuperar una motocicleta de alta cilindrada que había sido denunciada como robada meses atrás en Río Gallegos. El procedimiento, llevado adelante por personal de la División de Investigaciones (DDI), culminó con el secuestro del rodado y la aprehensión de un hombre identificado por su apellido, Zalazar, quien quedó a disposición de la Justicia.
Según pudo saber La Opinión Austral, el origen del caso se remonta al 7 de noviembre de 2025, cuando se radicó una denuncia judicial por la sustracción de una motocicleta que se encontraba estacionada en el complejo departamental donde reside su propietario. Según se consignó en la presentación, el rodado no fue hallado en el lugar habitual de guardado, lo que dio inicio a las actuaciones policiales correspondientes por hurto automotor.
A partir de ese momento, la DDI de Río Gallegos comenzó a trabajar en la causa mediante tareas de campo, relevamiento de información y seguimiento de posibles movimientos del vehículo denunciado. Ese trabajo dio resultados el domingo 5 de enero, cuando personal policial advirtió la circulación de una motocicleta de similares características a la sustraída por la intersección de Vélez Sarsfield y Juan B. Justo.
Ante la coincidencia visual, los efectivos realizaron un seguimiento controlado por distintas arterias de la ciudad, una práctica habitual en este tipo de procedimientos para no alertar al conductor y confirmar la situación. El recorrido finalizó en un domicilio ubicado en el barrio 366 Viviendas, sobre el pasaje Benito Tresguerres, donde la motocicleta fue observada en la parte externa de la vivienda.
En ese contexto, del inmueble salió un hombre identificado posteriormente como Zalazar, conocido por la Policía por su presunta vinculación con distintos hechos delictivos. Al ser consultado por la documentación del rodado, el sujeto manifestó no poseerla, alegando que la motocicleta había sido adquirida a un amigo, aunque no pudo presentar ningún comprobante que acreditara la propiedad.
Frente a esta situación, el personal policial procedió a verificar los números de chasis y motor de la motocicleta, los cuales resultaron coincidentes con los del rodado denunciado como sustraído en noviembre. Con esa confirmación, se dio inmediato aviso al Juzgado de Instrucción N.º 3 de Río Gallegos, a cargo del juez Gerardo Giménez, a través del secretario de turno, Pablo Benítez.
Desde la magistratura se impartieron directivas precisas para continuar con el procedimiento. Se ordenó el secuestro del rodado, la aprehensión del causante, su identificación formal, la confección de la planilla prontuarial y la toma de fichas dactiloscópicas, además de establecer domicilio una vez cumplidos los plazos legales, quedando el imputado a disposición de la Justicia interviniente.
Las diligencias se realizaron de manera conjunta entre la División Investigaciones y la Comisaría Primera, en el marco de una causa caratulada como hurto automotor, que continúa bajo investigación. El rodado recuperado será sometido a las pericias correspondientes antes de ser restituido a su propietario, mientras avanza el proceso judicial para determinar responsabilidades.
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