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Una situación que pudo haber derivado en consecuencias graves mantuvo en alerta este sábado al mediodía a vecinos de la ciudad de Río Gallegos, luego de que se detectara una fuga de gas en una vivienda deshabitada ubicada en pleno ejido urbano. Gracias a la rápida intervención de personal de Bomberos y de técnicos de Camuzzi Gas del Sur, el incidente fue controlado sin que se registraran personas afectadas ni daños materiales.
Según pudo saber La Opinión Austral, el operativo se desarrolló alrededor de las 12:00 horas, cuando la División Cuartel Central recibió un aviso radial emitido por el Comando de Patrullas informando sobre una presunta pérdida de gas en un inmueble situado sobre calle Pasteur al 755.
Ante la potencial peligrosidad de este tipo de emergencias, una dotación integrada por cinco efectivos se movilizó de inmediato hacia el lugar a bordo de una unidad operativa especializada, con el objetivo de verificar la situación y adoptar las medidas preventivas necesarias.
Al arribar al domicilio señalado, los bomberos constataron rápidamente que la alerta era real. La pérdida de gas provenía de una vivienda que se encontraba deshabitada y que carecía del correspondiente medidor de suministro, una situación que incrementaba el riesgo de acumulación del fluido y la posibilidad de generar un incidente de mayor magnitud.
Frente a este escenario, el personal procedió a asegurar el perímetro y restringir el acceso al sector mientras se evaluaban las condiciones de seguridad. Según pudo saber este diario, paralelamente, se solicitó la presencia urgente de operarios de Camuzzi Gas del Sur, empresa responsable de la distribución del servicio en la región.
La llegada de los técnicos permitió avanzar rápidamente sobre el origen del problema. En un trabajo coordinado entre ambas instituciones, se realizó la colocación de un tapón de seguridad destinado a obturar la salida del gas y detener por completo la fuga.
Las tareas se desarrollaron bajo estrictos protocolos de seguridad, considerando que cualquier pérdida de gas en zonas urbanas representa un riesgo potencial tanto para las propiedades cercanas como para las personas que transitan por el sector.
Una vez controlada la situación, los equipos realizaron las correspondientes mediciones ambientales para verificar que no existieran concentraciones peligrosas del fluido en el ambiente. Los resultados confirmaron que la zona había quedado completamente segura y fuera de peligro.
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