Your browser doesn’t support HTML5 audio

Un nuevo hecho de inseguridad volvió a sacudir a comerciantes de Río Gallegos durante la mañana de este lunes, cuando un joven de 19 años fue sorprendido dentro de un autoservicio del barrio y terminó aprehendido por la Policía tras intentar escapar del lugar.

El episodio ocurrió en el local comercial “La Avenida”, ubicado sobre calle Santa María de Oro, y motivó un rápido despliegue del personal de la División Comisaría Sexta, que logró intervenir en cuestión de minutos gracias al alerta oportuno de un vecino.

La situación se registró durante las primeras horas de la mañana del 18 de mayo, en un horario donde gran parte de la ciudad comenzaba lentamente su actividad cotidiana. Sin embargo, mientras algunos vecinos iniciaban su jornada laboral, un llamado de emergencia advirtió sobre movimientos sospechosos en el comercio y activó inmediatamente el protocolo policial.

De acuerdo con la información suministrada por fuentes oficiales, al arribar al lugar los efectivos constataron daños materiales en la puerta de acceso principal del autoservicio, evidenciando signos claros de forzamiento.

El sospechoso tras ser detenido por la Policía. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

Ante esa situación, los uniformados ingresaron rápidamente al interior del local para verificar si había personas dentro y evaluar posibles riesgos. Fue entonces cuando sorprendieron a un joven de 19 años en plena maniobra de fuga dentro del establecimiento.

Según trascendió, el sospechoso intentó escapar al advertir la presencia policial, aunque fue reducido de inmediato por los efectivos antes de lograr abandonar el comercio.

La rápida intervención evitó que el hecho pasara a mayores y permitió preservar tanto el inmueble como los elementos existentes dentro del autoservicio. Tras ser aprehendido, el joven fue trasladado a la dependencia policial, donde quedó alojado a disposición de la Justicia mientras avanzan las actuaciones correspondientes.

En paralelo, y como medida preventiva, se dispuso una consigna policial en el comercio afectado hasta la llegada del propietario, con el objetivo de resguardar el lugar y evitar posibles nuevos daños o faltantes.

La causa quedó bajo intervención del Juzgado de Instrucción N°1 de Río Gallegos, desde donde se impartieron las directivas procesales de rigor para continuar con la investigación del hecho.

EN ESTA NOTA robo

Leé más notas de La Opinión Austral