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Un incendio de origen accidental destruyó por completo una vivienda ubicada sobre la calle Zacarías de Puerto San Julián. El siniestro se desató durante la noche del miércoles y, afortunadamente, no dejó personas lesionadas, ya que al momento de iniciarse las llamas nadie se encontraba dentro del inmueble.

Las pericias oficiales establecieron que el fuego comenzó por el contacto de un calefactor con materiales combustibles del interior, de acuerdo a lo que informaron fuentes con acceso al caso.

El fuego se desencadenó aproximadamente entre las 21:30 y las 22:00 horas. Según relató Sandra Carrasco, madre de la dueña de casa, su hija Aldana había salido con sus tres hijos a cenar fuera, por lo que nadie estaba en el domicilio cuando comenzaron las llamas. Al regresar, se encontraron con la vivienda envuelta en fuego.

Personal de la División Cuartel 3° de Bomberos acudió de inmediato tras recibir el llamado de emergencia. Al arribar al lugar, los efectivos procedieron al corte preventivo de los suministros de gas y electricidad como medida de seguridad. Seguidamente, desplegaron dos líneas de ataque de 38 milímetros equipadas con lanzas de corte rápido para combatir las llamas que avanzaban sobre la vivienda.

Afortunadamente no hubo lesionados.

Una vez sofocado el incendio, el personal realizó tareas de ventilación para eliminar los gases de combustión acumulados, el enfriamiento de las estructuras afectadas y la remoción de escombros para descartar cualquier rebrote. Las dotaciones permanecieron en el lugar hasta altas horas de la madrugada supervisando el enfriamiento total de la estructura, y finalmente regresaron al cuartel sin novedades. La pronta intervención evitó que el fuego se propagara a viviendas vecinas.

Los especialistas realizaron las pericias correspondientes y confirmaron que el origen del incendio fue totalmente accidental. El informe oficial estableció que el fuego se inició por el contacto directo de la llama libre de un calefactor con material combustible presente en el interior de la vivienda. Se descartaron por completo otras causas intencionales o factores externos que hubieran podido provocar el siniestro.

Lo que perdieron y lo que salvaron

La vivienda quedó totalmente destruida. No se pudo rescatar absolutamente nada: “heladera, televisor, juegos de living, mesa, ropa de uso diario, abrigos, útiles escolares, juguetes, muebles comprados apenas días atrás… todo fue consumido por las llamas. Únicamente pudieron retirarse las chapas del techo, como material recuperable”, comentó la madre.

Sandra, que fue entrevistada por El Diario Radio, relató con emoción lo vivido y agradeció el respaldo recibido, ya que Aldana y sus tres hijos —entre ellos la pequeña Megan— quedaron con lo puesto, literalmente. “Se perdió todo, pero lo más importante es que están sanos. Gracias a Dios no estaban en casa. Valió la pena todo este acompañamiento.”

Sandra, la madre de Aldana.

 

Una cadena de solidaridad que conmovió a todos

La noticia del siniestro movilizó de inmediato a toda la comunidad, tanto de Puerto San Julián como de Gobernador Gregores, de donde es oriunda la familia. Vecinos, instituciones, escuelas, comerciantes y hasta autoridades locales se sumaron con ayuda de todo tipo.

Se organizaron distintas vías de colaboración, como donaciones de ropa, calzado, abrigo y elementos de uso diario se reciben en barrio 96, Casa 27, y en calle Rosario 2657; aportes económicos mediante el alias ALDANA28, donde la gente envía sumas de distinto monto que ya permitieron comprar las mochilas y los útiles escolares de los niños; además de una rifa solidaria con cerca de 45 premios aportados por comercios locales y vecinos.

Los fondos recaudados a través de la rifa permitirán además reponer elementos que no se consiguen como donación: calzado de trabajo con características especiales, materiales de la Escuela Industrial que Aldana había comprado días atrás, y otros objetos personales de difícil reposición.

Vecinos ayudando.

El reacomodo y la gratitud de toda la familia

Aldana y sus tres hijos se encuentran viviendo transitoriamente en la casa de su madre, Sandra. Recibieron ofrecimientos de vivienda para alojarlos, pero la familia prefiere tomarse un tiempo para organizarse y que sea ella quien tome las decisiones sobre su futuro hogar.

Sandra reconoció la inmensa tristeza de su hija, quien había equipado su hogar con esfuerzo y apenas días antes había comprado muebles nuevos para sus hijos. Sin embargo, también destacó la templanza de la joven y la alegría de los niños que ya recibieron juguetes, ropa y cariño de parte de la gente.

“Agradecemos infinitamente a toda la población de Puerto San Julián y de Gobernador Gregores. Gracias por acercarte, por ver, por acompañar. Cuando uno necesita, aparecen las personas buenas. Y eso no tiene precio”, comentó la mujer al finalizar la entrevista.

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