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Una profunda conmoción sacude a la comunidad de Río Gallegos tras confirmarse los pormenores periciales que rodearon la trágica muerte de un vecino en las primeras horas del último fin de semana. Lo que comenzó como un desesperado llamado de auxilio antes del amanecer del sábado culminó con el hallazgo de una víctima fatal en el interior de una humilde vivienda del barrio Jorge Newbery.

Este lunes, tras exhaustivos peritajes técnicos realizados en la escena, los especialistas de la fuerza de seguridad provincial concluyeron de manera categórica que el foco ígneo tuvo un origen estrictamente accidental, descartando hipótesis iniciales sobre fugas de gas o fallas en las instalaciones de calefacción.

Tal como lo informó La Opinión Austral, el siniestro se desencadenó cerca de las 6:00 de la mañana del sábado en una parcela ubicada en las inmediaciones de la concurrida intersección de avenida Santa Fe y Eva Perón. En la parte posterior del terreno, lindante a la casa principal, se erigía un pequeño módulo habitacional de entre 13 y 15 metros cuadrados, construido bajo un sistema mixto de mampostería y materiales ligeros. Por causas que la investigación pericial logró reconstruir en las últimas horas, las llamas se gestaron en el corazón de la casilla y ganaron volumen con feroz rapidez, alimentadas por los materiales combustibles del habitáculo.

La alerta temprana movilizó a un amplio contingente policial de la Comisaría Seccional Segunda y a las dotaciones de rescate del Cuartel Central de Bomberos de la Policía de Santa Cruz. Al arribar al lugar, los servidores públicos se encontraron con un incendio en estado generalizado que amenazaba con derivar en un desastre de proporciones para el vecindario. La fisonomía urbana del barrio Jorge Newbery, caracterizada por terrenos compartidos y construcciones con escaso margen de separación entre sí, imponía un riesgo inminente de propagación en cadena hacia los inmuebles linderos.

La familia consternada al enterarse del accidente del hombre de 45 años que murió tras la explosión por un escape de gas en Eva Perón y Santa Fe. FOTO: JOSÉ SILVA/ LA OPINIÓN AUSTRAL.

Conscientes de la urgencia, los bomberos desplegaron con celeridad una línea de ataque de 38 milímetros para contener el avance del fuego. La pericia técnica y el rápido accionar del personal abocado al operativo permitieron circunscribir las llamas al perímetro de la casilla, neutralizando la radiación calórica y evitando que el foco ígneo alcanzara las viviendas adyacentes, donde varias familias pernoctaban a esa hora de la mañana.

Sin embargo, el drama mayor quedó al descubierto una vez sofocado el fuego primario. Durante las delicadas tareas de enfriamiento, ventilación y remoción de escombros entre las chapas y tirantes calcinados, los bomberos hallaron el cuerpo sin vida de una persona en el sector comprendido entre el acceso principal y la base de un somier de dos plazas, tendido en posición de decúbito ventral. La víctima fue identificada posteriormente como Jorge David Mansilla, de 45 años de edad.

Consumada la emergencia, la escena quedó bajo la custodia de la División Investigación Pericial Zona Sur, cuyos peritos arribaron a bordo del móvil 567 para iniciar el levantamiento de rastros, la fijación fotográfica y el análisis del cuadro de quemaduras en la estructura. Tras horas de análisis minucioso en los laboratorios y en el terreno, este lunes se dieron a conocer las conclusiones del informe técnico que será elevado formalmente al Juzgado de Instrucción N° 2 de Río Gallegos, cuya titularidad ejerce la jueza Yamila Bórquez.

La jueza Yamila Borquez durante un juicio, como vocal subrogante. FOTO:LEANDRO FRANCO / LA OPINIÓN AUSTRAL

De acuerdo con el dictamen de los especialistas, la zona de origen del incendio quedó claramente fijada en el centro de la habitación, con una afectación marcadamente mayor en el sector derecho del pie de la cama. Las pericias científicas permitieron descartar de plano cualquier tipo de explosión, colapso de red o escape de gas licuado o natural, hipótesis que habían cobrado fuerza en las primeras versiones callejeras tras el suceso. Del mismo modo, los peritos desestimaron anomalías en los artefactos de calefacción o cortocircuitos en la precaria red eléctrica.

La hipótesis técnica con mayor sustento apunta a un evento de transferencia térmica directa sobre material combustible por contacto casual. Las características observadas en la evolución del fuego demostraron un desarrollo progresivo y de dinámica normal, sin la presencia de acelerantes químicos o hidrocarburos, situando el origen en una contingencia cotidiana dentro del hogar, tal como el contacto inoportuno de una brasa o una colilla de cigarrillo encendida con los textiles del lecho.

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