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Un amplio operativo de control e identificación desplegado este miércoles en uno de los principales accesos a Río Gallegos volvió a poner en evidencia una problemática persistente en las rutas santacruceñas: la circulación de conductores alcoholizados. El procedimiento, encabezado por la División Unidad Operativa Caminera Güer AikeSección Bella Vista, se desarrolló durante la tarde en el arco de guardia y arrojó como resultado la retención de varios vehículos cuyos conductores dieron positivo en los test de alcoholemia.

El control formó parte de las acciones preventivas que la Policía Caminera realiza de manera periódica en los ingresos y egresos de la capital provincial, con el objetivo de reforzar la seguridad vial y reducir los riesgos asociados a la conducción imprudente. Durante el operativo participó la totalidad del personal de guardia, que llevó adelante una identificación exhaustiva de personas y vehículos, poniendo especial atención en el cumplimiento de las normas establecidas por la Ley Nacional de Tránsito Nº 24.449.

Según se informó oficialmente, el despliegue permitió controlar un importante flujo de tránsito. Ingresaron a la ciudad 98 vehículos particulares con 196 personas, mientras que otros 163 rodados salieron de Río Gallegos con un total de 326 ocupantes. A esto se sumó el movimiento del transporte de pasajeros, con ocho colectivos que ingresaron con 264 personas y otros ocho que egresaron con 181 pasajeros, lo que da cuenta de una circulación constante y significativa en ese punto estratégico.

Un policía pide la documentación a un automovilista. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

En ese contexto, uno de los datos más relevantes del procedimiento estuvo vinculado al consumo de alcohol al volante. Los efectivos detectaron tres casos de alcoholemia positiva, lo que derivó en la inmediata retención de los vehículos involucrados, conforme a lo que establece la normativa vigente. Además, se labraron dos actas de infracción por distintas irregularidades constatadas durante los controles de rutina.

Desde la fuerza destacaron que este tipo de intervenciones no solo apuntan a verificar documentación y condiciones de seguridad, sino también a generar conciencia sobre los peligros de conducir bajo los efectos del alcohol. “Un conductor alcoholizado pone en riesgo su vida y la de terceros”, remarcaron fuentes vinculadas al operativo, subrayando que la prevención es clave para evitar siniestros viales, especialmente en accesos urbanos donde el tránsito es intenso y confluyen vehículos particulares, transporte público y peatones. De manera complementaria, la Sección Unidad Operativa de Bella Vista registró el paso de otros ocho vehículos con 32 personas, reforzando el control integral sobre todos los movimientos en la zona.

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