Your browser doesn’t support HTML5 audio

Un foco ígneo desatado en la planta alta de una vivienda multifamiliar encendió la alarma este lunes en Río Gallegos. La intervención oportuna deBomberos permitió controlar la situación sin que se registraran personas heridas ni daños estructurales de consideración.

La mañana de este lunes tuvo momentos de tensión en la capital santacruceña, cuando un principio de incendio se declaró en el interior de un departamento ubicado en una vivienda multifamiliar de Río Gallegos. De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de fuentes consultadas, se pudo saber que el hecho movilizó a dotaciones del Cuartel Central de Bomberos, que lograron extinguir el foco y evitar que las llamas se propagaran hacia otros sectores del inmueble, en un contexto que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.

De acuerdo con la información suministrada por fuentes intervinientes, el foco ígneo se originó en la planta alta de la propiedad, específicamente en un dormitorio. Allí, el fuego afectó principalmente elementos de uso cotidiano como un colchón y un sillón, materiales altamente combustibles que favorecen una rápida propagación del calor y el humo en espacios cerrados.

Una autobomba en las inmediaciones del departamento. FOTO: POLICÍA SANTA CRUZ

El trabajo de los bomberos se centró en el aseguramiento de la escena y en la eliminación de los denominados “puntos calientes”, es decir, sectores donde la temperatura se mantiene elevada y existe riesgo de reignición. Estas tareas resultan clave en incendios domiciliarios, ya que muchas veces, tras una aparente extinción, pueden reactivarse focos ocultos en el interior de muebles o estructuras textiles.

Las pericias iniciales indicaron que el incendio se habría producido de manera accidental, a raíz del contacto de un cigarrillo con materiales textiles presentes en el dormitorio. Este tipo de situaciones, aunque frecuentes, no dejan de ser un recordatorio de los riesgos asociados al uso de elementos que generan calor o brasas en ambientes cerrados, especialmente durante la noche o en momentos de distracción.

Afortunadamente, el aviso oportuno permitió una respuesta rápida, lo que fue determinante para evitar consecuencias mayores. No se reportaron personas lesionadas y tampoco se registraron daños estructurales de importancia en la vivienda, más allá de las afectaciones en el mobiliario directamente involucrado.

Leé más notas de La Opinión Austral

Ver comentarios