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La mañana de este miércoles se vio sacudida por un fuerte siniestro vial en Río Gallegos. Una colisión entre dos vehículos particulares movilizó de urgencia a los servicios de emergencia en la esquina de las calles Hernán Cortés y Posadas, una intersección altamente concurrida del entramado urbano de la capital provincial. Lo llamativo del hecho radicó en la proximidad con la dependencia operativa: el estruendo del choque fue percibido directamente desde el interior de la sede de la División Cuartel Segunda de Bomberos y de la Comisaría Cuarta.
Según pudo saber La Opinión Austral, el accidente ocurrió puntualmente a las 09:13, cuando por razones que las pericias viales intentan determinar, un Ford Ecosport y un Renault Fluence impactaron de manera violenta. Al escuchar el seco golpe desde el cuartel, los efectivos bomberiles no esperaron el llamado de la central y salieron de inmediato a pie y en unidad para brindar la asistencia de primera respuesta.
Al arribar al lugar, los uniformados constataron los severos daños materiales en la parte frontal de los rodados y desplegaron un protocolo de seguridad preventivo. Para neutralizar cualquier riesgo de cortocircuito, fuga de combustible o posterior incendio -una maniobra habitual y determinante en estos episodios-, la dotación procedió a la desconexión inmediata de las baterías de ambos automóviles.
En cuanto a la atención de los involucrados, el personal de bomberos le colocó un collarín cervical preventivo al conductor del Renault Fluence para inmovilizar la zona espinal antes del arribo de la ambulancia. Pocos minutos después, profesionales de la salud del Hospital Regional Río Gallegos (HRRG) se hicieron presentes en el lugar y trasladaron al hombre hacia el hospital regional para someterlo a los chequeos médicos de rigor. Horas más tarde se confirmó que el automovilista se encuentra fuera de peligro y solo sufrió contusiones menores.
El operativo, que se extendió hasta las 09:45, demandó un trabajo coordinado en el territorio entre los bomberos de la Segunda, el personal policial de la Comisaría Cuarta -encargado de ordenar el tránsito en el perímetro- y el equipo médico del hospital. Finalizadas las tareas de neutralización y la toma de datos periciales, la dotación retornó a la dependencia sin mayores novedades.
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