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Durante las últimas horas de la noche de este lunes, un desperfecto localizado en el corazón del sistema eléctrico de una camioneta particular desencadenó momentos de tensión en las inmediaciones del Vivero Municipal de Río Gallegos, requiriendo el desplazamiento urgente de una dotación de bomberos de la Policía provincial para garantizar la total neutralización del foco ígneo.

La contingencia se registró minutos después de las nueve de la noche, exactamente a las 21:05 horas, en la transitada intersección de las calles Piloto Rivera y Costa Rica. Una llamada de alerta cursada desde la Central de Operaciones de la fuerza policial movilizó de inmediato a los efectivos pertenecientes a la División Cuartel Segunda de Bomberos.

Al arribar al lugar del hecho a bordo de la unidad de rescate, los servidores públicos se encontraron con una camioneta marca Ford Ranger detenida sobre la arteria pública, sobre cuyo vano motor se habían originado las primeras llamas y columnas de humo. Sin embargo, la oportuna e impecable maniobra del propio conductor del vehículo resultó crucial para impedir que el fuego tomara la carrocería: utilizando un extintor portatil triclase (ABC) de su propiedad, el automovilista atacó el foco inicial en los primeros segundos de la ignición, logrando sofocar la llama libre antes de la llegada del personal especializado.

Ante ese escenario, los efectivos del Cuartel Segundo abocaron de inmediato sus tareas al protocolo técnico de aseguramiento de la escena. Para evitar la reactivación de las chispas o un eventual colapso del tendido del motor, el personal procedió a la desconexión preventiva de la batería del rodado, logrando así la inmovilización e inhabilitación eléctrica completa de la unidad.

Según pudo saber La Opinión Austral, las pericias preventivas desarrolladas en el lugar determinaron que el origen del fuego fue estrictamente accidental, desencadenado por una contingencia o cortocircuito localizado en el sector de la caja fusilera. Más allá de los daños, no hubo que lamentar personas heridas, ni civiles ni integrantes de las fuerzas de seguridad.

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