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Luego del acuerdo suscrito con la empresa Nueva Santa Cruz, el 1 de agosto se hizo oficial el inicio del traslado de los residuos urbanos camino a Punta Loyola, a unos 15 kilómetros de la capital de Santa Cruz, una de las principales metas que se había trazado la administración municipal a cargo del intendente Pablo Grasso en materia ambiental.
Este jueves, un móvil de Radio LU12 AM680 recorrió el viejo vaciadero que se encuentra cercano al estuario de Río Gallegos, para conocer cómo se estaba realizando la tarea de remediación. En esa oportunidad, se pudo entrevistar al secretario de Gestión Legal y Técnica del municipio, Gonzalo Chute, quien indicó que ya hay un sector donde no hay residuos producto del traslado del material al nuevo recinto.
“Hay todo un sector que no se está utilizando“, dijo y agregó: “Hoy están descargando sólo particulares y volqueteros, porque todo lo que es residuo domiciliario es cargado en los camiones y llevado para su tratamiento y descarga en el nuevo relleno sanitario“. Más adelante, respecto de la tarea del personal municipal, explicó que con material de relleno se va cubriendo lo que se tira en el día, para que no queden residuos a la intemperie que, “como vemos, es mucho menos de lo que se hacía antiguamente“.
“Hemos bajado aproximadamente un 80% la cantidad de basura que se entierra en el vaciadero municipal“, subrayó el funcionario, al tiempo que insistió que el personal se encuentra todos los días en el sitio con las topadoras y otras máquinas, realizando el entierro de lo allí depositado. “Eso evita que, por ejemplo, haya incendios y esas eventualidades que solían pasar antiguamente”, dijo.
Asimismo, habló de los “recolectores informales“, los cuales, según sostuvo, “vienen a la zona de descarga, recuperan lo que sea reciclable, que fueron cosas que la cinta no pudo procesar o porque directamente los volqueteros pasaron directamente a este sector, y eso que recuperan es comprado por la planta de separación“, expresó y agregó que a eso se lo denomina “economía circular“, ya que juntan y reciben una retribución de parte de la empresa que maneja la planta.
Gonzalo Chute afirmó que el otro lote, denominado 113, está “totalmente operativo” y subrayó que todos los camiones recolectores descargan en la planta, separan en la cinta y después trasladan al nuevo relleno sanitario. “Lo que no se puede recuperar es cargado en las bateas que son trasladadas todos los días al otro sector”, mencionó el funcionario y destacó que ya no llegan allí los grandes generadores de residuos, ni los frigoríficos ni los biopatogénicos.
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