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La apertura de sesiones legislativas en Santa Cruz volvió a convertirse en un escenario de definiciones políticas y mensajes cruzados. Antes de que comenzara el acto formal, el legislador Eloy Echazú dejó en claro que no esperaba sorpresas del discurso oficial y apuntó con dureza a la gestión provincial, especialmente por la falta de diálogo con el Municipio de Río Gallegos y por una agenda que, según afirmó, no refleja las prioridades de la ciudadanía.

El inicio del período legislativo es, año tras año, el termómetro que mide la temperatura política de la provincia. En ese marco, y en diálogo con TiempoSur, Echazú no ocultó su escepticismo. “Escucharé lo que siempre escucha uno”, expresó, en una frase que dejó entrever su percepción de continuidad más que de cambio en el mensaje oficial.

El legislador fue directo al señalar que la agenda pública necesita “moverse un poco más hacia la gente, que es la que realmente importa”. La crítica no quedó en lo discursivo. Apuntó especialmente a la obra pública, un área sensible en una provincia extensa y con fuertes demandas de infraestructura. “Las cuestiones de obra pública no estuvieron a la altura de las circunstancias”, sentenció, en referencia a lo que considera una gestión insuficiente frente a las necesidades de los santacruceños.

Sin embargo, el eje más contundente de sus declaraciones estuvo centrado en la relación institucional entre la Provincia y el Municipio de Río Gallegos. En una capital que concentra buena parte de la población y de las demandas administrativas, la coordinación entre ambos niveles de gobierno resulta clave para la prestación de servicios y el desarrollo de proyectos estratégicos. “Con Río Gallegos no hay diálogo”, denunció Echazú, subrayando que esa falta de comunicación impacta directamente en el bienestar de los vecinos.

En un contexto donde la ciudadanía reclama soluciones concretas -desde obras básicas hasta políticas sociales y económicas- el legislador insistió en que la confrontación política no puede seguir siendo el eje. “La ciudadanía necesita que se trabaje en conjunto entre Gobierno y Municipio. En ese aspecto, la política tiene que madurar”, afirmó, apelando a una lógica de cooperación por encima de las diferencias partidarias.

La apertura de sesiones no solo inaugura el calendario legislativo, sino que también funciona como un mensaje político hacia dentro y hacia afuera de la estructura estatal. En ese sentido, Echazú planteó la necesidad de que el discurso oficial abandone la sectorización y adopte un tono más inclusivo. “Espero que su discurso cambie, que sea un discurso para todos y no solo para un sector”, sostuvo.

EN ESTA NOTA eloy echazu

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