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La empresa Santa Cruz Puede S.A.U. denunciará penal y civilmente a los cinco inspectores municipales que participaron del decomiso y destrucción de medallones de pescado y otros productos elaborados en la provincia. La decisión apunta de manera directa a los funcionarios que firmaron el acta y no al Municipio de Río Gallegos, con el objetivo de que una eventual condena se afronte con patrimonio personal y no con fondos públicos.
Así lo confirmó a Radio LU12 AM680, Gustavo Sívori, presidente de la empresa, quien sostuvo que el procedimiento resultó ilegal y se basó en una interpretación errónea de la normativa sanitaria, pese a que la mercadería contaba con habilitación del SENASA y documentación de trazabilidad.
Sívori explicó que la estrategia legal busca evitar que una demanda contra el Municipio termine pagándose con el erario municipal. “Cuando se demanda a una municipalidad, el funcionario nunca paga: paga la gente. Por eso instruí a los abogados para que inicien acciones contra los cinco inspectores que firmaron el acta”, afirmó.
La empresa considera que el acta de decomiso y destrucción carece de sustento legal y adelantó que cuenta con una copia certificada del documento. En ese marco, Sívori advirtió que cualquier modificación posterior del acta constituiría un delito penal por falsificación o alteración de documento público.
Cómo fue el decomiso de los productos de Santa Cruz Puede
El hecho ocurrió un día después de la presentación pública de la asociación entre Santa Cruz Puede y el comercio privado Zona Frozen, en Río Gallegos. Según relató Sívori, cinco inspectores municipales, encabezados por la directora de Bromatología, realizaron una inspección tanto en la heladera de la empresa provincial como en el local comercial, que ya había sido controlado en noviembre.
“El acta deja en claro que nuestros productos tenían autorización del SENASA y trazabilidad completa. Aun así, labraron un acta de decomiso y destrucción porque decían que no tenían RNE ni RNPA”, explicó.
Desde la empresa remarcaron que esos registros no corresponden a alimentos de origen animal, que se rigen por el Código Alimentario Argentino y el control del SENASA. “Ningún producto sale de planta sin el documento de tránsito que firma el SENASA y autoriza la circulación porque está en condiciones”, sostuvo Sívori.
La versión municipal
El Municipio de Río Gallegos informó que el decomiso se realizó durante una inspección de rutina, al constatar la falta del Acta de Introducción de Mercadería, exigida por la Ordenanza Municipal N° 3991. También aseguró que los productos —medallones de merluza y filet de trucha— no contaban con RNE, RNPA ni registros provinciales, y que el rotulado manual impedía garantizar la trazabilidad.
Desde Santa Cruz Puede rechazaron de plano esas afirmaciones y aseguraron que se instaló un relato falso. “Dijeron que la mercadería entró de noche en un camión ilegal. Es mentira: la transportó Vesprini, una de las empresas más serias de la provincia. También dijeron que revendíamos productos de otras pesqueras. Todo eso afectó gravemente nuestra imagen”, señaló Sívori.
Impacto comercial y sospechas de intencionalidad
El referente del proyecto provincial afirmó que el decomiso frenó acuerdos estratégicos que estaban a punto de cerrarse con distintas empresas. “Teníamos negociaciones avanzadas y ahora tenemos que empezar de nuevo. Creo que esa era la intención”, sostuvo, al tiempo que aclaró que la empresa analiza el contexto político local y descarta cualquier improvisación.
“No somos ingenuos. No íbamos a introducir un producto sin cumplir todos los requisitos que ahora dicen que faltaban”, remarcó.
Sívori ratificó que no abandonará la línea de producción de alimentos del mar y que repondrá la mercadería decomisada, una vez que avance el proceso administrativo. La empresa aguardará primero la resolución del Juzgado de Faltas municipal y luego continuará por la vía judicial.
“Hacemos un esfuerzo enorme: ponemos un barco, el Liliana, asumimos riesgos y después pasan estas cosas. Aun así, no vamos a traer pescado de Mar del Plata. Vamos a seguir insistiendo”, aseguró.
Además, Sívori confirmó la expansión del proyecto en otras localidades. “Estamos abriendo expendios en Caleta Olivia, Comandante Luis Piedra Buena y Puerto Santa Cruz. Río Gallegos no puede quedar afuera de este proceso”, afirmó.
El presidente de la empresa también mencionó otros desarrollos, como una fábrica de huevos en Puerto Santa Cruz, orientada a abastecer el mercado local. “No hay forma de que Santa Cruz Puede abandone este camino, por más ataques o palos en la rueda que aparezcan. Queremos que nuestra gente compre más barato productos hechos en la provincia”, concluyó.
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