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En el marco del inicio del año legislativo, el aire en la provincia de Santa Cruz parece estar cargado de una voluntad de cambio que no se veía en décadas. El ministro de Seguridad, Pedro Prodromos, se presentó con un discurso cargado de realismo y una firmeza que caló hondo tanto en el arco político como en la sociedad civil.

El punto de partida de su alocución fue una autopsia necesaria del pasado inmediato. Pródromos fue contundente al señalar que la provincia viene arrastrando las consecuencias de una “mala política” que, sistemáticamente, ignoró las necesidades básicas de quienes deben cuidar a los ciudadanos.

Según el ministro, esa desidia no fue gratuita: afectó la logística, los salarios y, fundamentalmente, la moral de una institución que cuenta con 140 años de historia pero que fue dejada a su suerte sin una planificación real para mejorar su situación económica. Para revertir este cuadro, el funcionario propuso un retorno a las bases, poniendo como pilares innegociables la transparencia, la educación y, sobre todo, la recuperación de la cultura del trabajo en cada rincón de la fuerza.

El cambio

Uno de los anuncios más significativos, y que promete cambiar la dinámica operativa del área, es la puesta en marcha de un nuevo juzgado específico para el Ministerio de Seguridad. Esta iniciativa, prevista para materializarse a partir de abril, no es un mero movimiento burocrático; representa la conquista de una autonomía propia que permitirá agilizar procesos y fortalecer institucionalmente a la Policía de la provincia. Pródromos subrayó que contar con una estructura judicial propia es una fortaleza que la institución necesitaba para dejar de depender de los tiempos y voluntades de otros sectores, pidiendo expresamente al personal policial que “acompañe” este proceso de modernización que los pone en el centro de la escena.

La lucha contra el narcotráfico también ocupó un lugar central en su balance de gestión, aportando datos que hablan por sí solos. El ministro destacó que se está realizando un trabajo intensivo en la zona norte de la provincia, lo que culminará en la segunda semana de marzo con la quema de 200 kilogramos de sustancias narcóticas. Esta cifra es histórica para Santa Cruz, ya que, según las palabras del propio ministro, no hay registros previos de una destrucción de estupefacientes de tal magnitud en territorio provincial, lo que evidencia un despliegue y una coordinación de las fuerzas de seguridad que empieza a dar frutos palpables.

Finalmente, el mensaje de Pródromos dejó una sensación de que el orden no es solo una palabra para los carteles de campaña, sino un objetivo de gestión que requiere compromiso mutuo. Al apelar a la “cultura del trabajo” y reconocer el esfuerzo del personal que hoy sí se siente respaldado por una gestión que piensa en su logística, el ministro cerró una presentación que funcionó como hoja de ruta.

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