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En diálogo con La Opinión Austral, el gobernador Claudio Vidal volvió a destacar la trayectoria del juez Carlos Albarracín y defendió su postulación, al remarcar su desempeño al frente del Juzgado de El Calafate y las calificaciones obtenidas en el proceso de selección. En ese sentido, sostuvo que es “uno de los más preparados” del Poder Judicial de Santa Cruz y que reúne “todos los méritos para ser nombrado”.

-Hace unos días adelantamos que el Consejo de la Magistratura ya seleccionó los jueces para los juzgados de Puerto Deseado, Río Gallegos, Río Turbio y Puerto Santa Cruz. ¿Cuándo firmará los decretos para que sean aprobados en la Cámara de Diputados?

-Cuando vuelva de París, los firmo. Y quiero destacar algo muy importante, un criterio que sostengo desde el primer día: primero, antes a los jueces se elegían a dedo; hoy tienen que pasar por un sistema de concurso que obliga a los postulantes a, realmente, entender el derecho de la Constitución provincial y nacional, que eso es lo que antes no se pedía. Hoy se elige realmente a profesionales y hasta acá siempre vengo eligiendo al que fue el mejor calificado. Y esa calificación no pasa por mi mano o por mi criterio. Eso es parte de todo un equipo de profesionales, que es el Consejo de la Magistratura, y yo ahí no tengo nada que ver. La Justicia cambió, cambió porque la idea del Ejecutivo es distinta al momento de seleccionar, de calificar a los jueces que van a ser parte del Poder Judicial de la provincia por los próximos años.

Santa Cruz, protagonista. El gobernador santacruceño Claudio Vidal durante uno de los encuentros en la Argentina Week en París.

-¿Por qué insiste otra vez con la postulación del juez Carlos Albarracín?

-Como profesional demostró que pudo acomodar en El Calafate un Juzgado que era un desastre. Lo acomodó en muy poco tiempo, en seis meses hizo un trabajo extraordinario. Y de hecho, en todas sus calificaciones terminó siendo el mejor puntuado. Repito esto: no lo puntué yo, yo no lo califiqué a él, lo calificó todo el equipo de profesionales, la gente que tiene criterio y entiende qué es lo que se está hablando. A mí me llegan al escritorio los mejores tres calificados y yo tomo la decisión final sobre eso, pero la cosa cambió. Antes los elegían a dedo… y así pasó, por ejemplo, lo de Fernando Basanta, que sin cumplir con las condiciones que requería el sistema fue nombrado e ingresó por la ventana ocupando un cargo de vocal del Tribunal Superior de Justicia. Eso sí que fue un mamarracho y un acto totalmente deshonesto por el oficialismo de ese momento que hoy es la oposición y critica a los nuevos funcionarios del Poder Judicial.

-Pero cuando Basanta fue al Juicio Político el Gobierno no tuvo las manos para avanzar. ¿Qué pasó ahí?

-Y… eso hay que preguntarle a cada diputado qué pasó. Eso es para investigar.

-En relación a Albarracín, ¿por qué van a cambiar ahora los diputados, por qué van a aprobar su pliego?

-Lo envío nuevamente a la Cámara porque creo que es la mejor decisión. No tengo dudas: claramente es uno de los más preparados en el Poder Judicial de la provincia, que reúne todos los méritos para ser nombrado. Es más: yo no hablé jamás personalmente con él. Los informes técnicos de él como profesional son impecables. En El Calafate dio vuelta el juzgado. Es bueno, es realmente bueno. Ordenó un desastre de muchos años. Hubo revisión de legajos, de expedientes, ¡los atrasos que había! Eso no es poca cosa. Creo que es una acción positiva para terminar de conformar la idea de que la justicia realmente sea un servicio que pueda llegar a la comunidad.

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