Your browser doesn’t support HTML5 audio

El INDEC publicó un informe de las estimaciones de población, por sexo registrado al nacer, para los departamentos, partidos y comunas del país, correspondientes al período 2022-2035. Estas estimaciones se construyeron sobre la base de las proyecciones nacionales y por jurisdicción, por sexo y edad.

Las estimaciones se apoyan en el crecimiento intercensal de la población que comprende la evolución en conjunto de los tres componentes del cambio demográfico: la fecundidad, la mortalidad y la migración del período 2010-2022. Asimismo, informaron que los resultados de las estimaciones departamentales de población son coherentes y consistentes con las proyecciones de población nacionales y por jurisdicción vigentes.

Al 2035, se mantendrá la población en Río Gallegos, con un leve crecimiento. (Foto: La Opinión Austral).

El detalle

Según el informe, este 2026 la población en el Departamento de Güer Aike está estimada en 136.935 personas, de las cuales 69.287 son varones y 67.648 son mujeres. Proyectado al 2035, el INDEC consideró que la población estimada en Güer Aike será de 137.086 (apenas 151 personas más que en la actualidad), de las cuales 69.128 serán varones, mientras que 67.958 serán mujeres.

Por su parte, en el Departamento de Deseado (Puerto Deseado, Caleta Olivia, Pico Truncado y Las Heras), la población estimada este 2026 es de 125.931 habitantes; mientras que para el 2035 fueron estimados 126.053. En el Departamento de Lago Argentino (preponderantemente El Calafate) están viviendo en la actualidad 25.453, pero se espera que para 2035 sean apenas unos pocos más, 25.493. Este caso es paradigmático toda vez que fue uno de los que más creció entre 2010 y 2022.

 

En El Calafate, la población se mantendrá estancada para 2035, según el INDEC.

Las razones

Una población se estanca cuando el número de nacimientos y las personas que llegan (inmigración) igualan exactamente al número de muertes y las personas que se van (emigración), frenando su crecimiento.

Por un lado, hay baja natalidad. Es decir, las familias tienen menos hijos o deciden no tenerlos debido a costos altos, metas profesionales o retraso en la formación de parejas.

Por el otro, se provoca un envejecimiento demográfico. Hay más adultos mayores y menos jóvenes en edad de procrear, lo que reduce la base de nacimientos.

También una migración negativa. Salen más personas de las que entran por falta de empleo u oportunidades locales.

Leé más notas de La Opinión Austral