Política y Economía

El costo de un sistema de transporte deficiente

Por La Opinión Austral


Ya sea para exportar o para el traslado interno de mercaderías, el sistema de transporte argentino es hoy no sólo deficiente, sino que se transforma en un peso importante en la ecuación económica.

Tras la Segunda Guerra Mundial, Argentina poseía la tercera flota mercante del mundo. Las exportaciones y las importaciones desde y hacia Argentina salían en barcos, con flotillas nacionales.

En contraposición, hoy Argentina es uno de los principales exportadores de aceite del mundo, pero no tiene buques para sacar su producto. Lo propio sucede con el langostino, sector donde mayoritariamente los buques son españoles o asiáticos.

De acuerdo a la licenciada en Economía Iris Speroni, Argentina, "cuyos ciudadanos tienen millones de dólares en el exterior, no consigue convencer a sus habitantes que inviertan en tener su propia flota" y aclara que si el transporte marítimo o fluvial no se desarrolla, "no es por falta de bienes a fletar. Es por falta de seguridad en las leyes locales, que hace que los grandes ahorristas argentinos no quieran convertirse en inversores argentinos. Y menos en armadores".

Recordó que en su momento existió la empresa estatal ELMA, que transportaba mercaderías y pasajeros por el Paraná aguas arriba, hasta Posadas o Resistencia, y hacia el sur a toda la Patagonia y Tierra del Fuego. "Hoy para llevar yerba mate a Río Gallegos hay que subirla a un camión por 2.500 km., desde Buenos Aires".

ELMA fue desguazada durante el gobierno de Onganía, "lo que demuestra que la destrucción del sistema no es nueva. Menem dio el golpe de gracia. Desde entonces nadie se propuso reconstruir el transporte fluvial y marítimo, ni en propiedad privada ni en propiedad pública".

En Santa Cruz, en épocas en que a cargo del Ministerio de Producción estuvo Rafael Gilmartin, hubo un intento de fomentar un esquema de transporte marítimo, buscando organizar a los productores y comerciantes para que actuaran de manera coordinada, de forma de hacer viable la utilización de un corredor marítimo. Nunca prosperó.

Además, la especialista advierte que, en sentido contrario, el comercio externo también necesita de un esquema de transporte eficiente que le otorgue al producto mayor competitividad. "Pero para poder exportar, nuestro país debe mejorar sus fletes, bajar sus impuestos, tanto los montos como la carga administrativa, las regulaciones y reducir las regulaciones laborales", afirmó Speroni y, en ese sentido, enfatizó en la necesidad de devolverle protagonismo también al transporte ferroviario.

Recordó que fue en tiempos de Arturo Frondizi que se levantaron ramales y desarmaron talleres ferroviarios, tras acuerdos con las automotrices. "Cedió no sólo el mercado de transporte, sino mano de obra calificada en una economía de pleno empleo. El desguace terminó durante la presidencia de Menem". Los que vinieron después se limitaron "a concederles ramales a prebendarios notorios, quienes básicamente se quedaron con los subsidios estatales sin traducirlos en mejoras. La Justicia, inerte", lanzó.

Noticias relacionadas

Por

Noticias relacionadas

Comentarios
Seguí leyendo

Lo más leído

Más noticias