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Andrés Jolly, presidente de la Sociedad Rural de Puerto Deseado, se refirió este martes a la situación crítica que atraviesa el sector productivo del departamento Deseado como consecuencia de la fuerte sequía registrada en los últimos meses, agravada por intensos vientos que dejaron a los pastizales en un estado alarmante.
“Nosotros en el departamento de Deseado estamos en una crisis que duele decirlo, pero si no se hace algo es terminal, porque está muy seco el campo. Nosotros sufrimos vientos de 190 kilómetros por hora”, advirtió entrevistado en LU12 AM680 Radio Río Gallegos.
En ese sentido, explicó que las condiciones climáticas extremas provocaron serios daños en la infraestructura rural. “A nosotros nos arrasaron molinos, las pantallas solares de las bombas han volado también. O sea, tenemos una situación bastante compleja que ya venimos atravesando con el tema del predador, el guanaco y esta sequía. Hoy por hoy los campos que están en producción la están sufriendo muchísimo y, sobre todo, el pasto no está”, detalló.
Para dimensionar la gravedad del escenario, Jolly comparó la situación actual con la emergencia por nevadas ocurrida en el sur provincial. “Para que tengan una dimensión, lo que fue la emergencia por nieve que tuvieron ustedes en el sur, que si la oveja no tenía acceso al pasto, estaba todo tapado y no tenía qué comer, bueno, nosotros estamos igual, pero sin nieve”, graficó.
Asimismo, alertó sobre las consecuencias que podría traer la falta de alimento de cara al invierno. “Acá es crítico porque si nosotros no llegamos con los animales en estado corporal al inicio del invierno, no solo que las ovejas no van a tomar servicio, sino que en el invierno crudo van a morir. Y lo mismo pasa con los corderos: los que nacieron y se vienen salvando están flacos, no están desarrollados, son puro laucherío, y si no los suplementamos y no se llega a una entrada de invierno un poco más estable, tampoco pasan el invierno”, sostuvo.
En relación a las gestiones realizadas, indicó que la problemática ya fue planteada ante las autoridades provinciales. “Esto lo hemos hablado con Hugo Garay, presidente del Consejo Agrario Provincial, y nosotros hicimos el pedido de la emergencia. Ahora estamos esperando que el INTA emita un memorando, un informe, pero las pérdidas no las van a ver hoy: la hacienda está, pero en terapia intensiva”, afirmó.
Además, anticipó un escenario desalentador a mediano plazo y advirtió que en octubre o noviembre del próximo año la mitad de los establecimientos del departamento podrían cerrar sus puertas. “Ya no cierra la cuenta: se quedaron sin ovejas, se fundieron”, lamentó.
Finalmente, Jolly remarcó que, si bien la sequía afecta a toda la provincia, la situación en el norte santacruceño es particularmente grave. “Es crítica la situación del departamento de Deseado. Muchos me dicen que en el sur también señalamos poco, pero en el sur cayeron cuatro gotas y el campo explota en pasto. Nosotros, con la situación que tenemos hoy acá, el pasto se secó, no alcanza a semillar. Entonces necesitamos principalmente que llueva, pero también necesitamos asistir a nuestros animales de la misma manera que se asistió durante la emergencia por nieve, porque hoy el alimento no está y, si no, van a detonar el campo”, concluyó.
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