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Este lunes el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, volvió a poner en agenda la recuperación del tren en la zona norte de la provincia. Esta vez lo hizo en Jaramillo, donde compartió un almuerzo con trabajadores de YCRT que llevan adelante las tareas de reacondicionamiento de las vías y luego recorrió el avance de la obra sobre el terreno.

Desde el gobierno se sostuvo que la escena fue simple, pero cargada de sentido político: mesa compartida, diálogo directo y una recorrida para observar de cerca el estado de una infraestructura que durante años quedó relegada. El objetivo, según se planteó, es claro: devolverle al tren un rol activo en el desarrollo regional.

Se trata de un punto de partida dentro de un plan más amplio, que busca recuperar progresivamente el servicio ferroviario en Santa Cruz. En la foto, el gobernador Vidal supervisando la tarea.

Durante el encuentro, los trabajadores detallaron el trabajo que vienen realizando sobre las vías y explicaron que la intervención se encuentra en una primera etapa, centrada en el tramo Jaramillo–Fitz Roy.

Se trata de un punto de partida dentro de un plan más amplio, que busca recuperar progresivamente el servicio ferroviario en Santa Cruz. La meta final es ambiciosa: restablecer la conexión desde Puerto Deseado hasta Las Heras, reactivando un corredor clave tanto para la logística como para la integración territorial.

Productivo y turístico

Según se indicó, la reactivación del tren no se plantea solo como una obra de infraestructura. Detrás del proyecto hay una mirada más amplia, que apunta a generar nuevas oportunidades económicas en la región.

La meta final es ambiciosa: restablecer la conexión desde Puerto Deseado hasta Las Heras.

En ese sentido, la recuperación del ramal ferroviario aparece como una herramienta para:

  • -Impulsar el turismo histórico y ferroviario
  • -Dinamizar la economía local
  • -Generar empleo y nuevos servicios
  • -Fortalecer la producción regional

La zona de Jaramillo, con su identidad ligada al ferrocarril, podría convertirse en un punto de atracción para visitantes y en un nodo de actividad económica si el proyecto logra consolidarse.

La visita de Vidal no fue solo protocolar. En un contexto donde la obra pública y la infraestructura están en el eje de discusión nacional, el gesto de acompañar a los trabajadores en el lugar donde se ejecutan las tareas busca enviar una señal concreta: el tren vuelve a ser parte de la agenda.

Con avances aún en etapa inicial, el desafío será sostener el ritmo de trabajo y garantizar continuidad a un proyecto que combina historia, producción y desarrollo. Por ahora, en Jaramillo, las vías vuelven a moverse. Y con ellas, también una expectativa largamente postergada.

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