Your browser doesn’t support HTML5 audio
“El trasplante se realizó esta mañana cerca del mediodía, fue rapidísimo. Tanta fue la espera… nervios, emociones, fue todo lo que necesitábamos, lo que estábamos esperando y como le decía a mi hijo en el ratito en el que estuvimos solos es a lo que nosotros fuimos, gracias a Dios, ya está”, contó aliviada Carol Salcedo, la mamá de Pablo “Papu” Bonina, quien este viernes recibió el trasplante de médula ósea.
“Papu”, de 17 años, fue diagnosticado con leucemia en 2025. Estuvo en tratamiento en la Clínica del Valle en Comodoro Rivadavia y posteriormente en el Sanatorio Sagrado Corazón en Ciudad de Buenos Aires.
“Él había tenido una recaída el día anterior por las drogas que tenían que pasarle para el trasplante. Había ido a terapia para controlar su presión y poder terminar con el tratamiento que era para el trasplante, esto también nos había generado como una angustia, él se asustó. Hoy en la mañana cuando lo pasaron a su habitación, fue muy rápido, ya tenían todo preparado, entraron con todo el equipo de trasplante”, contó la vecina de Puerto Deseado.
“Me agarró a mí yendo camino al sanatorio. Llegó primero su papá con las cosas porque teníamos que prepararle la habitación y en el camino me dice: ‘Ya está, ya lo están preparando’, me agarró una desesperación interminable'”, reveló Carol.
“Ya estaba todo el equipo médico adentro con él y después, el papá me avisó que ya había terminado, para que pueda subir a verlo y estar un rato con él. Fue maravilloso“, expresó.
El trasplante
El procedimiento “no es invasivo”, aclaró Carol y continuó explicando que “es como si fuera una transfusión, a él le pusieron un catéter. Lo tenían un poquito sedado porque estaba nervioso”.
Reveló que después “cuando estaba con él, se desahogo, nos desahogamos es algo que que nosotros venimos esperando, después de que pasamos por tanto, uno dice: ‘Ya está, por fin’. Te sacas una mochila enorme, gracias a Dios, hoy uno está más aliviado, al margen de que sabemos que de acá en adelante sigue su recuperación”, mencionó.
Carol valoró el apoyo de la comunidad. “De Deseado, los amigos, todos, en las redes, fue un montón el acompañamiento que tuvimos, a pesar de estar tan lejos”, señaló.
Por último, la vecina de Puerto Deseado enfatizó en sumarse al Registro Nacional de Donantes Voluntarios de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH).
“La importancia de concientizar un poquito, de que sepan que no es invasivo. Te toma un ratito y podes cambiarle la vida a otra persona. Es un ratito, nada más. Es como donar sangre”, remarcó sobre registrarse como donante de médula ósea.
“Esto que hoy nos pasó es una bendición, haber encontrado a esta persona tan rápido y que haya estado dispuesta, porque por ahí los médicos no decían: ‘Por ahí uno queda como donante, pero en su momento, no podes’, entender también que es un compromiso”, explicó.
En cuanto a la donación de médula ósea, recordó: “Tienen que acercarse al banco de sangre más cercano, les van a dar todos los requisitos, pero tienen que saber que con ese acto uno puede cambiarle la vida a otra persona. Hay muchísima gente en lista de espera“.
“A vos te va a tomar un ratito, pero a la persona que lo recibe le cambia la vida no a solo la persona, a toda la familia”, insistió.
Cerrando, Carol expresó su gratitud. “Quiero agradecer por el acompañamiento y por ayudar con la difusión, se puede salir adelante y la fe mueve montañas”.
Leé más notas de La Opinión Austral
Noticias relacionadas
Compartir esta noticia

