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Andrés Armendáriz nació en Obanos, Navarra, España y desde los 10 años se crió en Puerto Deseado en Santa Cruz, Argentina. El 26 de marzo de 1977 fue “chupado”. Alrededor de 12-14 horas después lo tiraron muerto en la vía pública. Tenía 28 años y era delegado gremial de Austral Líneas Aéreas.
“Para mí no son 50 años, es una eternidad porque es algo tan doloroso, tan profundo, tan lleno de indignación, de impotencia que no tiene fin, es una eternidad, no son 50 años”, expresó María Ángeles (75), una de las hermanas de Andrés, a La Opinión Austral.

“Es una herida en la historia argentina que por más que uno trate de creer que la sobrepasó, que la superó, que ya está todo en orden, mentira. Uno empieza a escarbar un poco esa herida y esa herida se reabre nuevamente y vuelve a sangrar como el primer día”, afirmó.
Para María Ángeles, la conmemoración ya comenzó. Junto con su hermana participaron de la convocatoria “NO ME OLVIDEN. 30.000 agujas por nuestros desaparecidxs” bordando, cada una, una tela por Andrés que serán parte de una gigantesca bandera itinerante.
En tanto que este lunes 23, participará de un acto en la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), donde militaba Andrés. “En el predio de recreación que tienen en Ituzaingó van a plantar un árbol por cada uno de los desaparecidos del gremio. El 23 al mediodía, voy a estar participando y el 24, la marcha. Todos los 24 de marzo son día de marcha con el pedido de Memoria, verdad y justicia”, cerró.
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