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María de los Ángeles “Marita” Molina llegó a Puerto San Julián, provincia de Santa Cruz, en agosto de 1989. Con el paso de los años, se capacitó en historia regional y patrimonio y llegó a estar a cargo de la División Museos de la Municipalidad de Puerto San Julián.

En 2020, fue convocada por la Secretaría de Derechos Humanos de Santa Cruz para integrar la Mesa Provincial de Huelgas, convirtiéndose en una referente local que además tuvo la posibilidad de acompañar al historiador Osvaldo Bayer durante sus visitas. Asimismo, mantuvo viva la memoria de “las putas de San Julián”.

“Cuando empezó a trabajar en el Museo del Campo solamente funcionaba la parte de adelante, atrás hay otra casa y hay un galpón, todo eso lo empezó a trabajar desde cero. Se tomó el trabajo de conseguir gente de la misma municipalidad, lijaron las paredes, las pintaron. Se encargó de conseguir donaciones para las muestras, todo lo armó ella con su equipo”, contó, a La Opinión Austral, Cecilia Fernández, hija de Marita.

“Lo levantó de cero, trabajó muchisímo ahí”, remarcó.

Marita falleció el pasado 19 de agosto. Al recordarla, los vecinos de San Julián destacaron su labor al frente de la institución y naturalmente surgió la idea de que el museo lleve su nombre.

La propuesta llegó al Concejo Deliberante de Puerto San Julián y el 3 de septiembre fue aprobada por los ediles, quedando denominada la institución como Museo del Campo “Marita Molina”, en su homenaje.

 

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