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Hace 10 años, a pedido de monseñor Miguel Ángel D’Annibale, quien era obispo de la Diócesis de Río Gallegos, se decidió que la obra de la Familia Grande del Hogar de Cristo también hiciese pie en Santa Cruz.

La fundación de la Familia Grande del Hogar de Cristo se formalizó un Jueves Santo con el lavatorio de pies realizado por el entonces arzobispo Jorge Bergoglio a jóvenes en la villa 21-24 en 2008. La finalidad era dar respuesta integral a situaciones de vulnerabilidad social y/o consumos problemáticos de sustancias psicoactivas.

El entonces arzobispo Jorge Bergoglio lava los pies a jóvenes de la Villa 21-24 en el Jueves Santo de 2008. Foto: Curas Villeros

“Es un espacio que hace lugar a un montón de personas que por ahí están solas que están atravesando una situación psicosocial difícil, personas que están en situación de calle o con problemas de consumo. Hace 10 años, la idea fue abrir las puertas de este lugar, ubicado en calle Mendoza y costanera”, comenzó a contar Héctor Silva, coordinador del Centro Barrial Ceferino Namuncurá, a La Opinión Austral.

“Empezamos a abrir las puertas con la excusa de un mate cocido y de un baño para que se puedan duchar”.

“Sabíamos que al lado, donde están los vagones del tren había gente que paraba, que dormía. Empezamos a abrir las puertas con la excusa de un mate cocido y de un baño para que se puedan duchar y así poder empezar a encontrarnos con personas que venían con mucho dolor, mucha tristeza. Comenzamos a caminar con esos primeros que vinieron y se empezaron a acercar un montón de chicos porque se fue corriendo la voz de que había un lugar que los recibía, donde nadie los condena, donde nadie los juzga y se los trata de acompañar“, repasó.

“A partir de ahí empezó a nacer esta obra que hoy abre todos los días, que recibe a más 40 personas y que busca acompañar la vida, no sólo del que tiene problemas de consumo y está en la calle, a veces vienen abuelos que están solos, vienen familias con niños porque sabemos también que la situación social está más difícil y encuentran en el hogar este lugar, donde no sólo se puede comer sino también donde se sienten en familia“, explicó Silva.

 

En el acto por el 10° Aniversario, se realizaron reconocimientos, entre ellos al Instituto María Auxiliadora. Foto: José Silva/La Opinión Austral

La primera sede

Antes de funcionar el centro barrial, en Mendoza 340 funcionaba un centro administrativo de Cáritas Diocesana. “Monseñor Miguel Ángel D’Annibale dijo: ‘Este es el espacio que les puedo brindar’. Con los mismos chicos, fuimos armando el piso porque era todo precario, empezamos a pintar la casa, a armar un poquito todo esto y de pronto, se fue haciendo este lugar”, recordó.

El Centro Barrial Ceferino Namuncurá participando en la misa de Domingo de Ramos. Foto: Juan Palacios/La Opinión Austral

Con el paso de los años también se han generado otros espacios de actividades. “Hoy ofrecemos el espacio de centro barrial de lunes a viernes, de 10:00 a 16:00. Después en la Casa-Taller Ana María “Puchi” Vivas -ubicada en Kirchner 1970- tenemos espacios terapéuticos grupales, por ahora de dos veces por semana y estamos tratando de ver si podemos acordar con el Ministerio de Salud con un convenio porque necesitamos tener un espacio terapéutico con más horas, que no haya muchas admisiones o que no sea algo expulsivo sino que reciba muchas familias, muchos chicos que la están pasando mal”, manifestó.

En 2020, Fabián “Capocha” Esteban y Héctor Silva. Detrás, vecinos haciendo fila para retirar viandas.

“La pandemia despertó una situación de dolor que existía. Creo que lo que hizo la pandemia fue poner de manifiesto un montón de situaciones que existían y que lo venimos viendo nosotros, tanta gente trabajando en la precariedad, tantas familias y mujeres a cargo de hijos, de nietos. En esa época no solamente entregábamos más de 500 viandas todos los días que abríamos, sino que también venía alguien que no podía pagar el alquiler entonces articulábamos con el Ministerio de Desarrollo, había alguien que no tenía colchón, buscábamos conseguirlo, venía alguien que se había quedado en calle porque no podía pagar el alquiler. Por eso lo importante de nuestra tarea es trabajar en red”, señaló.

Cómo colaborar

Cabe destacar que hay diferentes formas de colaborar con el centro barrial. “Viniendo al hogar de lunes a viernes, a partir de las 10:00, preguntar qué es lo que se necesita, a veces se necesita elementos de higiene, a veces se necesita la presencia de personas que puedan venir a acompañar. A veces, necesitamos una persona que pueda acompañar al hospital porque hay un pibe internado, hay que ir a verlo y no damos abasto”, contó.

 

Muriel Ojeda, docente de la UNPA-UARG, también fue reconocida. Foto: José Silva/La Opinión Austral

“Dependemos sólo de un subsidio muy precario de SEDRONAR que quedó muy atrás de la inflación y estamos haciendo malabares, tenemos gente con un ingreso casi simbólico”, mencionó.

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“Invito a las empresas que tengan esta responsabilidad social a que puedan colaborar con la obra del Hogar de Cristo y con la Fundación Ceferino”, manifestó Héctor Silva. Foto: José Silva/La Opinión Austral

Por otro lado, a partir de la creación de la Fundación Ceferino las posibilidades de colaborar de manera económicas serán mayores. En este sentido, Silva manifestó: “Invito a las empresas a que tengan esta responsabilidad social a que puedan colaborar con la obra del Hogar de Cristo y con la Fundación Ceferino, porque sabemos que hay recursos en el sector privado y me parece que esta obra necesita un poco de ellos. Siempre buscamos desde el Estado, pero a veces se nos hace poco, pero también necesitamos la responsabilidad social de las empresas que nos puedan dar una mano porque esto es comunitario”.

Por último, en este 10°Aniversario, deseó: “Que podamos abrir más espacios, que podamos abrir un centro terapéutico, que podamos armar lo que llamamos una casa convivencial. Tenemos chicos que tienen muchas ganas de recuperarse, pero a veces no hacen anclaje porque no tienen un lugar donde vivir. Un lugar residencial para mí, es una respuesta. En la provincia de Santa Cruz no contamos con eso, es nuestro sueño“.

 

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