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La Superintendencia de Bomberos de la Policía de Santa Cruz rindió homenaje al sargento primero (PM) Ignacio Riquelme, a 32 años de su muerte en acto de servicio. El efectivo, integrante del Cuartel Central de Bomberos de Río Gallegos, recibió un disparo en la cabeza cuando intentaba detener a uno de los delincuentes que escapaban tras un asalto.
El episodio ocurrió el 5 de octubre de 1994 y terminó con la vida del suboficial, quien permaneció cuatro días internado en el Hospital Regional antes de fallecer a causa de las heridas. Desde la institución destacaron su actuación y señalaron que su legado continúa presente en su propia familia.
“Su vocación de servicio, su coraje y su entrega trascienden en el tiempo. Hoy, ese mismo compromiso y amor por la institución continúan vigentes en el andar de sus hijos, quienes siguen su ejemplo integrando las guardias contra incendio”, expresaron.
El asalto que terminó en un enfrentamiento
La secuencia comenzó en un antiguo local de distribución de vinos ubicado en la esquina de Parque Industrial y Mariano Moreno. Dos hombres, uno con pasamontañas y otro con peluca y antifaz, ingresaron armados y redujeron a la secretaria del establecimiento.
Los asaltantes le robaron 30 pesos, la ataron de manos y pies con alambre y exigieron las llaves de la caja de seguridad. Como no lograron obtenerlas, aguardaron la llegada del propietario, Darío Arnaldo.
Cuando ingresó a la oficina y advirtió la presencia de uno de los delincuentes armado, el comerciante consiguió escapar para pedir ayuda. Los dos hombres emprendieron la huida a pie y uno de los empleados del depósito, Orlando Gómez, intentó detenerlos, pero recibió un disparo en una pierna.
Los caminos de ambos se separaron durante la fuga. Mientras uno consiguió escapar, el otro fue perseguido por Arnaldo, quien lo siguió en su automóvil mientras pedía auxilio a los gritos.
El delincuente disparó varias veces contra el vehículo y continuó escapando por pasajes y patios de viviendas. En otro momento intentó detener a una mujer que subía a una camioneta, pero ella reaccionó rápidamente y logró desplazarlo con la puerta.
Riquelme salió al encuentro del delincuente
La persecución se extendió durante varias cuadras hasta llegar a las inmediaciones del Cuartel de Bomberos de Lisandro De La Torre. Allí intervinieron dos efectivos de esa unidad, entre ellos Riquelme.
El suboficial había escuchado por su equipo de comunicación que dos personas armadas escapaban luego de cometer un robo. Al advertir la situación, salió del cuartel para intentar detenerlos.
Así lo recordó en 2019 el comisario inspector de la Superintendencia de Bomberos, Luis Medina, durante una entrevista con el móvil de Radio LU12 AM680: “Escuchó que venían dos personas con arma de fuego y efectuando disparos. El se encontraba armado y salió espontáneamente a repeler a esos delincuentes. Increíblemente una masa de gente venía por detrás para agarrarlos. Gracias a Dios no murió nadie más”.
Durante el enfrentamiento, Riquelme recibió un disparo en la cabeza efectuado con una pistola calibre 38. El atacante continuó resistiéndose y se refugió detrás de un automóvil, en una vivienda ubicada sobre Lisandro De La Torre al 246, a pocos metros del cuartel.
Más efectivos llegaron desde la Comisaría Segunda y participaron del operativo. El hombre había efectuado numerosos disparos durante la persecución y llevaba consigo una importante cantidad de municiones, entre ellas proyectiles de punta hueca. Finalmente, el delincuente fue abatido.
Cuatro días de lucha en el hospital
Tras resultar gravemente herido, Riquelme fue trasladado de urgencia al hospital local. Permaneció internado durante cuatro días, pero no logró recuperarse de las lesiones y murió.
El comerciante que había seguido al asaltante también resultó herido durante la persecución: una bala quedó alojada en una de sus rodillas.
A más de tres décadas de aquel episodio, la Superintendencia de Bomberos volvió a recordar al suboficial y destacó el compromiso que mantuvo hasta el último momento: “Acompañamos a su familia, camaradas y seres queridos en esta fecha de reflexión, manteniendo viva la memoria de quien honró con la vida el uniforme de bomberos”.
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