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Por la presente nos dirigimos a ustedes con el fin de que tomen conocimiento de la situación financiera y operativa que atraviesa Medisur.
A febrero de este año, la Caja de Servicios Sociales (CSS) mantenía con nuestra institución una deuda equivalente a entre 90 y 120 días de prestaciones. Aproximadamente el 65% de nuestros pacientes pertenecen a esta obra social, distribuyéndose el 35% restante entre los demás financiadores.
Esta deuda, aunque ya era considerablemente mayor a los plazos establecidos en los convenios vigentes, pudo ser manejada por nuestra institución hasta el mes de mayo. Hoy, la CSS está abonando honorarios y gastos con aproximadamente cinco meses de atraso.
Cuando hablamos de gastos nos referimos a todas las erogaciones que Medisur debe afrontar para sostener diariamente su funcionamiento: medicamentos, descartables, insumos, aparatología, tecnología y demás recursos indispensables para la atención de nuestros pacientes, además de los salarios de 230 empleados, todos registrados, con obra social y aportes al día.
Esta deuda continúa aumentando semana tras semana, sin que hasta el momento hayamos recibido respuestas concretas respecto de plazos, fechas o mecanismos de regularización o refinanciación, tanto durante la administración del Sr. Pérez Soruco como de parte de la actual conducción, encabezada por el Sr. Gustavo Zapatero, quien lleva ya un mes en el cargo.
A esta situación se suma que desde noviembre de 2025 no hemos recibido actualización alguna en los valores de gastos y honorarios, período durante el cual la inflación acumulada ronda el 27%.
Por otra parte, las cirugías programadas de afiliados de la CSS realizadas en nuestra institución han disminuido un 30% interanual, en gran medida como consecuencia de la falta de autorizaciones por parte de la obra social, lo cual lógicamente repercute en nuestro nivel de actividad.
En distintas oportunidades estas demoras han sido atribuidas a supuestas faltas administrativas de nuestra institución o de los profesionales. Cabe aclarar que Medisur dispone de un sistema digital de historias clínicas al cual los auditores de las obras sociales pueden acceder de manera remota las 24 horas del día, los 7 días de la semana, contando así con la información necesaria para realizar las auditorías correspondientes.
Este año, además, finalizamos un proyecto largamente anhelado: la instalación de un Resonador Magnético Nuclear Philips de última generación, de 1,5 Tesla, que cuenta con la única bobina específica de la provincia destinada a la detección temprana del cáncer de mama.
Sin embargo, la CSS se niega hasta el momento a cerrar un convenio para la utilización de este equipo, aun habiéndose propuesto valores inferiores a los de convenios que mantiene con otras instituciones que trabajan con resonadores abiertos de aproximadamente 25 años de antigüedad y de 0,24 Tesla, tecnología obsoleta y ampliamente superada en la actualidad.
Asimismo, se nos niega la incorporación de nuevos profesionales y nuevas especialidades al staff de prestadores habilitados por la CSS. Por mencionar únicamente los casos más recientes, encontramos dificultades para incorporar especialistas en Oncología y Hemoterapia, áreas particularmente sensibles para la atención de nuestros pacientes.
La situación financiera ha llegado a un punto tal que durante este mes nos hemos visto obligados a abonar solamente el 50% de los honorarios correspondientes a nuestros profesionales médicos, situación que, de mantenerse las actuales condiciones, volverá a repetirse durante septiembre.
A pesar de todo lo mencionado, la Clínica ha sostenido hasta el momento un nivel de atención acorde, utilizando medicamentos, descartables e insumos de la mejor calidad disponible en el mercado y procurando que estas dificultades financieras no repercutan sobre nuestros pacientes.
Sin embargo, las limitaciones impuestas a las cirugías programadas, sumadas al creciente nivel de deuda y a una situación que en los hechos se aproxima a una cesación de pagos, inevitablemente terminarán repercutiendo no solamente sobre la atención de los afiliados de la CSS, sino también sobre el resto de nuestros pacientes y financiadores.
No es nuestra intención efectuar un corte de prestaciones, porque entendemos que una medida de esas características termina afectando principalmente a los pacientes.
Por este motivo, las atenciones de urgencia y las prestaciones programadas no serán interrumpidas por Medisur, mientras las condiciones sean posibles.
Sí debemos advertir que, en aquellas cirugías de alta complejidad y tratamientos oncológicos realizados en nuestra institución, cuando consideremos que no están dadas las condiciones adecuadas para garantizar una atención médica bajo estrictos estándares de calidad y seguridad biomédica —ya sea por falta de insumos de alto costo o por no encontrarse autorizados por la CSS los profesionales necesarios para llevar adelante esos tratamientos—, los pacientes deberán ser derivados a centros que cuenten con las condiciones necesarias para su atención.
Esta no es una decisión que deseemos tomar, sino una consecuencia directa de una situación que se vuelve cada semana más difícil de sostener.
Durante años hemos invertido en infraestructura, tecnología, profesionales y recursos humanos con el objetivo de ampliar la capacidad sanitaria disponible en nuestra provincia. Nuestro compromiso continúa siendo brindar a nuestros pacientes una atención médica de calidad y evitar, siempre que sea posible, que tengan que trasladarse fuera de Santa Cruz para acceder a tratamientos que pueden realizarse aquí.
Por todo lo expuesto, apelamos a las autoridades de la Caja de Servicios Sociales y del Gobierno de la Provincia de Santa Cruz para que se adopten con urgencia las medidas necesarias para revertir esta penosa situación.
Policlínico del Atlántico Sur: Medisur S.A. fundado en 1978
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