Your browser doesn’t support HTML5 audio

La cantidad de carteles de venta y alquiler de viviendas que se observan en distintos sectores de Río Gallegos dejó de ser solamente una percepción de los vecinos. La vicepresidenta de la Cámara Inmobiliaria de Santa Cruz y titular de Inmobiliaria Ramírez, Yanina Ramírez, confirmó que el mercado atraviesa un escenario particular, marcado por una mayor disponibilidad de inmuebles, una fuerte caída de la rentabilidad y dificultades para sostener los alquileres.

Entrevistada con Radio LU12 AM680, Ramírez explicó que, si bien las inmobiliarias también incrementaron la inversión en cartelería, efectivamente existe una mayor cantidad de propiedades en venta, aunque el fenómeno que más preocupa al sector es el crecimiento de los inmuebles que permanecen desocupados y disponibles para alquiler.

No es una sensación. Hay más cantidad de inmuebles en venta, pero la situación más preocupante que se está dando en Río Gallegos es la cantidad de inmuebles desocupados en alquiler”, señaló.

Yanina Ramírez, de la Inmobiliaria Ramírez.

La referente inmobiliaria explicó que la situación comenzó a hacerse más visible desde principios de año y la vinculó con el deterioro de la actividad económica y la salida de trabajadores y familias de la ciudad.

De enero para acá muchas personas han quedado desocupadas por el cierre o la migración de las petroleras”, indicó. Y aclaró que el impacto no se limita a quienes trabajaban directamente en el sector hidrocarburífero, sino que alcanza a toda la cadena económica.

Según detalló, también se vieron afectados pequeños emprendimientos y comercios que dependían de la actividad petrolera. “Siempre había una familia que tenía un emprendimiento y este tenía un empleado. Todo eso ha llevado a que mucha cantidad de personas ya no vivan en Río Gallegos”, explicó.

Más viviendas vacías y menos demanda

Ramírez marcó una diferencia importante respecto de lo que ocurría hasta hace apenas un año. Antes, un inmueble que quedaba disponible para alquilar podía ser ocupado rápidamente. Hoy, en cambio, los carteles permanecen durante meses.

“Antes no se veían carteles de ‘alquila’ prácticamente porque la verdad que no duraban. Te desocupaba un inmueble y ya lo tenías alquilado. Bueno, eso hoy no pasa. Eso es lo más grave, más que la cantidad de inmuebles en venta”, sostuvo.

Viviendas ofrecidas por todas las inmobiliarias locales. (FOTO VANINA JANCICH/LA OPINION AUSTRAL).

La situación también se observa en el sector comercial. En distintas calles y esquinas del centro de Río Gallegos comenzaron a permanecer por más tiempo los locales con carteles de alquiler, a diferencia de años anteriores, cuando el retiro de un comercio era seguido rápidamente por la llegada de otro.

Los alquileres perdieron rentabilidad

Uno de los datos más contundentes aportados por Ramírez está relacionado con la evolución de los valores de alquiler. Según explicó, mientras en otras zonas del país la recuperación de los alquileres llegó a niveles cercanos al 6%, en Río Gallegos la rentabilidad se encuentra por debajo del 1%. “La depreciación que han sufrido los inmuebles en alquiler es impresionante. Y no se recupera”, afirmó.

La mayoría de las viviendas en alquiler o venta se encuentra en el casco céntrico de la ciudad. (FOTO VANINA JANCICH/LA OPINION AUSTRAL).

El escenario también genera situaciones complejas a la hora de renovar contratos. Ramírez explicó que, en algunos casos, al inquilino puede resultarle más conveniente rescindir el contrato, entregar la vivienda y buscar otra propiedad más económica, incluso en mejores condiciones.

Ante este panorama, desde las inmobiliarias buscan mantener un diálogo permanente con los propietarios. “Siempre decimos que es preferible hacer un mal alquiler que tenerlo tres o cuatro meses desocupado”, sostuvo.

Morosidad: alcanza al 30%

Otro de los indicadores que encendió las alarmas en el sector es la morosidad de los alquileres. Ramírez estimó que, de acuerdo con la información que pudo relevar la Cámara Inmobiliaria de Santa Cruz, el nivel de morosidad ronda el 30% en Río Gallegos. “Más o menos está en el 30%. Es un montón. Nunca tuvimos ese porcentaje en Buenos Aires”, señaló.

Aseguran que la recuperación en el mercado local está muy por debajo de otras regiones del país. (FOTO VANINA JANCICH/LA OPINION AUSTRAL).

Frente a los casos de atraso, las respuestas dependen de cada inmobiliaria. En algunos casos se intenta acompañar al inquilino, reducir intereses o facilitar la restitución del inmueble cuando la situación económica ya no permite sostener el contrato.

Vender hoy es difícil, pero comprar puede ser una oportunidad

En cuanto al mercado de compraventa, Ramírez explicó que el escenario tampoco es favorable para quienes buscan vender una propiedad, debido a la pérdida de rentabilidad y a la ausencia de inversores. “En esta situación, como está Río Gallegos, el cliente inversionista no lo tenés invirtiendo en Río Gallegos ni en Santa Cruz”, afirmó.

La explicación está relacionada con los bajos niveles de rentabilidad. El inversor que anteriormente buscaba una propiedad para obtener ingresos mediante un alquiler hoy encuentra alternativas más atractivas en otras ciudades. “Hoy la renta con estos porcentajes no conviene en Río Gallegos. Entonces el cliente inversor busca invertir afuera, en Buenos Aires o en otras localidades donde la renta es buena”, explicó.

La situación también se observa en el sector comercial. En distintas calles y esquinas del centro de Río Gallegos comenzaron a permanecer por más tiempo los locales con carteles de alquiler. (FOTO VANINA JANCICH/LA OPINION AUSTRAL).

Sin embargo, la vicepresidenta de la Cámara Inmobiliaria consideró que el contexto actual puede representar una oportunidad para quienes cuentan con ahorros y buscan comprar. “Si no es momento para vender, sí es momento para comprar, porque los valores están bajos. El valor del metro cuadrado está muy bajo. Inclusive conviene comprar un inmueble terminado que construir”, sostuvo.

Créditos hipotecarios

Ramírez también destacó que durante 2025 y hasta abril de este año hubo un incremento importante de las operaciones vinculadas con créditos hipotecarios. Sin embargo, posteriormente comenzaron a registrarse dificultades en la acreditación de los préstamos. “Pasamos de que demoraba 60 días a demorar más de cuatro meses en hacerse efectiva la acreditación del crédito”, explicó.

La situación, según indicó, terminó frenando parte de las operaciones. No obstante, señaló que continúan existiendo alternativas de financiamiento, especialmente a través del Banco Nación, que ofrece créditos hipotecarios con condiciones particulares para quienes perciben sus haberes en esa entidad.

Casas en venta y una ciudad que cambia

El fenómeno que describió la referente inmobiliaria también se refleja en la postal cotidiana de Río Gallegos. En distintos barrios consolidados, especialmente en sectores céntricos y del casco histórico, cada vez resulta más habitual encontrar varias viviendas con carteles de venta en una misma cuadra.

La situación contrasta con lo que ocurre en sectores periféricos y barrios nuevos, donde continúa observándose construcción de viviendas.

¿Se está yendo mucha gente de Río Gallegos? Parece no ser una merece percepción. (FOTO VANINA JANCICH/LA OPINION AUSTRAL).

El movimiento inmobiliario también está atravesado por un cambio generacional. Mientras muchas propiedades antiguas quedan en venta, parte de las nuevas generaciones busca construir o instalarse en sectores más alejados del centro.

A esto se suma, según lo planteado durante la entrevista, la dificultad de compatibilizar los precios de las viviendas usadas con las características que actualmente buscan los compradores.

En algunos casos se trata de casas de varias décadas de antigüedad que mantienen valores elevados pese a requerir reformas o contar con distribuciones que ya no responden a las necesidades actuales.

El resultado es un mercado con más propiedades ofrecidas, menos demanda, menor rentabilidad de los alquileres y una creciente cantidad de familias con dificultades para sostener sus contratos.

Mientras tanto, para quienes cuentan con capacidad de ahorro, el sector inmobiliario plantea una paradoja: vender puede ser difícil, pero el bajo valor del metro cuadrado convierte a la compra de una propiedad terminada en una alternativa que algunos operadores consideran atractiva frente al costo de construir desde cero.

Leé más notas de La Opinión Austral