En la madrugada de este jueves 20 de agosto, la Dra. Liliana Behr arribó al Aeropuerto Internacional “Piloto Civil Norberto Fernández” de Río Gallegos desde Buenos Aires tras cumplir con su último vuelo después de 28 años al servicio de aeroderivación.
Dado que el avión sanitario se quedó en inspección técnica, Behr junto a la enfermera Mónica Parra regresaron en el vuelo comercial de las 02:30.
“Ayer me estaba por reincorporar de una licencia, me llamaron los chicos y me dicen si podía hacer el vuelo, les dije que sí, así que salí a hacer el vuelo y volvimos. El avión se tenía que quedar porque tenía una inspección así que nosotras volvimos anoche por Aerolíneas”, contó la profesional a La Opinión Austral.
“Cuando estábamos descendiendo, el capitán del avión, nos saludó a todos, esperando que hayamos tenido un buen vuelo y dijo que me deseaba una feliz jubilación, que venía del último vuelo sanitario. Fue un aplauso de toda la gente que venía en el vuelo”, contó.
Esa fue la primera sorpresa, ya en el aeropuerto, la esperaban para agasajarla.

“Tampoco me lo imaginé, le dije a mi esposo: ‘¿Quién me va a esperar? ¿Vos? ¿Juanma?’ Y me dijo que cualquiera de los dos.
“Mis compañeros sabían que era mi último vuelo porque les había dicho: ‘Yo ya me voy’, se seguía dilatando un poco, pero ya estaba tomada la decisión”, comentó.
“Cuando volví, me encontré con una grata sorpresa en el aeropuerto, me estaban esperando, con todos mis compañeros. Hay chicos que han formado parte del equipo de vuelos sanitarios que ya están jubilados, también estuvieron ahí, otros que hicieron vuelos y que cambiaron de localidad, también estuvieron anoche en el aeropuerto”, contó.
“Estaban mis compañeros y compañeras, Héctor, mi esposo, y Lourdes, la novia de mi hijo Juan Manuel, que se encargó de hacer un montón de cosas, carteles, etc. Brindamos en el aeropuerto, fotos, videos. Fue toda una sorpresa muy linda. No me lo esperaba, ni lo pensé”.

“Gracias por tu entrega, tu vocación y tu corazón gigante. Te vamos a extrañar en cada misión. Dejas alas en quienes volaron contigo”, se puede leer en uno de los carteles.
“Infinitas historias, miles de kilómetros, una sola pasión: salvar vidas. Hoy se cierra un capítulo, pero tu huella queda para siempre”, concluye el texto.
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