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El Instituto María Auxiliadora conmemora este martes 10 de marzo su 125 aniversario, reafirmando su legado en la educación y formación de jóvenes en la ciudad patagónica.
Fundado originalmente en 1872 en Mornese, Italia, por Don Bosco y María Mazzarello, el instituto llegó a Río Gallegos en 1901 gracias al esfuerzo del padre Juan Bernabé, quien también contribuyó a la construcción de la Catedral y del Colegio Salesiano en la región.
El 18 de marzo de 1901, Sor Teresa Bragutti, Sor Margarita Avataneo y Sor Filomena Michetti iniciaron la labor educativa en un edificio aún sin terminar, recibiendo a una treintena de niñas. El antiguo edificio, ubicado sobre avenida Kirchner esquina Teófilo de Loqui, sigue en pie y desde 2008 fue declarado Monumento Histórico Nacional.
El padre Bernabé y su proyecto educativo marcaron un hito en la historia de Río Gallegos, convirtiendo al Instituto María Auxiliadora en un referente de educación y evangelización en la región.
Vigilia y misa conmemorativa
Para celebrar los 125 años, la comunidad educativa realizó una vigilia la noche del lunes frente al colegio y el martes por la tarde culminó con una misa de acción de gracias, presidida por el obispo Ignacio Medina.
Durante la homilía, monseñor Medina destacó la importancia de esta celebración:
“Hoy no celebramos simplemente un aniversario institucional, sino un acontecimiento de gracia. Reconocemos la fidelidad generosa de tantas religiosas, familias y educadores que han entregado su vida al servicio del Evangelio y de los jóvenes. Educar evangelizando, y evangelizar educando, acompañando a cada joven con cercanía y esperanza, es el espíritu que sigue vigente en esta comunidad.”
El obispo agregó que el compromiso de la institución se renueva para continuar siendo una luz para las nuevas generaciones en la tierra patagónica, alentando vocaciones y educadores apasionados.
Legado y proyección futura
A lo largo de sus 125 años, el Instituto María Auxiliadora ha sido un referente educativo y religioso, combinando formación académica con valores cristianos. La comunidad educativa reafirma su compromiso de preservar este carisma y seguir inspirando a jóvenes capaces de responder con valentía al llamado de Dios.
El aniversario 125 del instituto no solo celebra la historia, sino que proyecta un futuro sólido, donde la educación y la fe continúan siendo pilares fundamentales en Río Gallegos.
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