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En tiempos donde muchas veces las noticias cotidianas están atravesadas por la violencia, la incertidumbre o las dificultades sociales, una actividad desarrollada en Río Gallegos dejó una imagen distinta: la de decenas de niños aprendiendo, jugando y descubriendo que incluso desde pequeños también pueden ayudar a otros.
El Jardín de Infantes N°35 “Talenke Amel” vivió durante la jornada del martes una experiencia educativa y emocional que marcó tanto a docentes como a familias y alumnos. En articulación con integrantes de Cruz Roja, los niños de salas de 3, 4 y 5 años participaron de una propuesta especial orientada a acercarlos al mundo de los primeros auxilios y la solidaridad comunitaria.
La actividad se desarrolló en el marco de la conmemoración por el Día Mundial de la Cruz Roja y tuvo como objetivo enseñar, de manera lúdica y adaptada a las edades de los chicos, cómo actuar frente a distintas situaciones de emergencia y cuáles son las herramientas básicas para brindar ayuda.
Lejos de tratarse únicamente de una charla teórica, la jornada permitió que los pequeños pudieran experimentar distintas dinámicas prácticas relacionadas con la atención primaria y el cuidado de las personas.
Uno de los ejes principales fue el reconocimiento de un botiquín de emergencias. Los niños aprendieron cuáles son sus elementos básicos, para qué sirve cada uno y en qué momentos pueden resultar importantes. También se trabajó sobre números de emergencia y formas de pedir ayuda ante situaciones que requieran intervención de adultos o servicios especializados.
Pero quizás uno de los momentos que más llamó la atención de docentes y familias fue el acercamiento a maniobras básicas de reanimación, abordadas desde el juego y la participación activa. A través de ejercicios recreativos y explicaciones sencillas, los chicos pudieron tomar contacto con conceptos vinculados al cuidado y la asistencia de otras personas.
Desde la institución educativa remarcaron que la experiencia dejó “una huella imborrable” en los alumnos, no solo por lo novedoso de la actividad sino también por el entusiasmo y compromiso que demostraron durante toda la jornada.
“Es todo un hermoso aprendizaje positivo para la comunidad poder compartirlo con las familias y demás miembros de la ciudad”, señaló Marcela Higuera, directora de la institución a La Opinión Austral, destacando además el impacto social que tienen este tipo de propuestas cuando logran involucrar a niños desde edades tempranas.
Las docentes y organizadores resaltaron especialmente la actitud de los chicos frente a las distintas actividades. “Si bien son pequeños, se pudo observar su buen desempeño y actitud frente a las mismas”, expresaron.
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