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En una charla a 50 años del golpe de Estado, en la inauguración de una muestra fotográfica en homenaje a Fernando Alturria y a los veteranos de guerra y también en la corrida nocturna, a paso ágil y sobre ruedas se pudo ver a una perrita caniche toy recorriendo cada lugar.

“Foky” lista para correr con sentimiento malvinero.

“En la última semana de diciembre, vi una publicación en redes, juntaban plata para pagarle la eutanasia de una perrita que estaba inválida y estaba mal”, recordó Claudia Paredes a La Opinión Austral.

La vecina pudo saber que meses antes, en julio-agosto, había sido atropellada por lo que había sido tratada con ozonoterapia.

“Foky” en la Corrida Nocturna 2 de Abril. Foto: José Silva/La Opinión Austral

Claudia se reunió con la familia que le contó que la perrita no estaba muy bien, a esto sumaba que ellos “trabajaban todo el día, no podían atenderla y ella requería cuidados especiales. Veían que, a veces, tenía dolor”.

Les dije que tenía intención de adoptarla, que me la den, que le den una oportunidad. Yo sabía que no era fácil tomar una decisión de eutanasia, pero si tenía una pequeña posibilidad de vivir bien y tener una calidad de vida, se la quería dar, que a mí no me sobra el tiempo ni la plata, pero que iba a hacer lo posible para poder darle una calidad de vida y darle una oportunidad“, relató.

“Les dije que tenía intención de adoptarla, que me la den, que le den una oportunidad”.
CLAUDIA PAREDES

Luego de la propuesta, la dueña quedó pensando que tal vez podían buscar la forma de que otros familiares colaboren en el cuidado. “Le dije: ‘Pensalo, no tenés ninguna obligación, pero lo único que te pido es que si vas a eutanasiarla, entre matarla y darle una oportunidad, te pido que me la des, yo me la llevo y la adopto en las condiciones en las que está”, completó.

Finalmente, le pidieron algunos días para despedirse ya que querían pasar año nuevo con ella.

“Cuando la fui a ver en esa última semana de diciembre, me agarró el brazo como diciendo: ‘No me sueltes, no me dejes’ y a partir de ahí, fue una conexión especial, todavía me emociona contarlo”, recordó conmovida.

“Foky”, el 1° de enero de 2026 ya en casa de Claudia.

En la noche del 1° de enero de 2026, “Foky”, de siete años, ya estaba en la casa de Claudia, quien se abocó a consultar veterinarios para saber qué posibilidades de recuperación habían.

“La llevé con los chicos de Cruz Morada, les mostré su radiografía, pero ellos no son especialistas en columna, lo que yo quería ver era si era operable para que tenga una nueva oportunidad. Me recomendaron un veterinario de Río Grande, me comuniqué, le mandé la radiografía y me dio la indicación de una nueva radiografía, una nueva incidencia, para ver la zona”, repasó.

Su carrito es de un material liviano ya que “Foky” pesa apenas 1,700 Kg.

El veterinario le señaló que era necesario realizar un estudio neurológico. “Le consulté si había una pequeña posibilidad de que el estudio neurológico indicara que le hicieran la cirugía, pero tenía que tener aunque sea ese mínimo de posibilidad para poder llevarla hasta Río Grande“, señaló.

Las consultas de Claudia no cesaron. “Busqué un veterinario especialista en neurocirugía y en columna vertebral en La Plata, me comuniqué, pedí turno, hicimos videollamada y me confirmaron que no tenía sensibilidad en las patitas”, concluyó.

Teniendo en cuenta que los carritos que se ofrecen en Río Gallegos son de un material pesado y “Foky” pesa apenas 1,700 Kg. compró un carrito online.

El día a día

Pasaron de dos a tres semanas hasta que “Foky” se adaptó al carrito. “Creo que cuando descubrió que podía caminar mucho más rápido con el carrito, lo aceptó. No la forcé a estar en él porque los primeros días cuando se lo ponía, se quedaba paralizada y empezaba a temblar, así que la sacaba de ahí y se manejaba bien arrastrando sus patitas”, explicó.

Con el visto bueno de la rectora de la UNPA, “Foky” puede acompañar a Claudia a sus jornadas laborales.

Como la adopción fue en período de vacaciones, disponía de más tiempo. “Generamos una relación tan dependiente que me la llevaba al trabajo, en las vacaciones si bien iba a trabajar menos horas, la llevaba. El tema era que cuando volviera a trabajar en horario normal desde las 08:00 hasta las 15:00 y luego, al otro trabajo hasta las 18:00 entonces le comenté a la rectora que iba a tener que llevarla unos días porque cuando la dejaba, lloraba. Entonces me dijo: ‘Los chicos van a estar chochos’”.

Así, “Foky” se sumó a la rutina laboral de Claudia. “Todos los días se levanta conmigo, se va a trabajar conmigo, vamos a las reuniones, vamos a la radio. Me la llevo a todas las actividades, salvo cuando hago deporte, que es una hora, un hora y media, la dejo solita para que se acostumbre”, comentó.

La caniche toy en los estudios de FM UNPA.

Sobre el nombre, Claudia explicó: “Cuando la fui a ver, vi que tiene los ojos como bolita, se parecía mucho a una foquita bebé. Y así quedó ‘Foky’. Antes la llamaban ‘Pequeña’ y ahora es mi ‘Foky’. Y se va conmigo a todos lados. La han dejado pasar en una panchería, a una hamburguesería. Por la tarde, desarrollo tareas en el Complejo Cultural y también la llevo, entonces ya todos la esperan, saludan primero a ‘Foky’ y después a mí”.

En la cuenta @foky936 en Instagram, “Foky” muestra todas las cosas que hace. “Es para dejar un mensaje de las cosas que importan, de lo importante que es a veces mirar al costado y que se puede tener calidad de vida con una sillita de ruedas“, marcó.

Una gran familia

La manada de Claudia es grande. “‘Foky’ tiene más hermanitos, nueve hermanitos perrunos de diferentes tamaños, todos rescatados, y 10 hermanos gatitos, todos rescatados, conviven todos en casa. A uno podrá no sobrarle la plata o el tiempo, pero es importante poder generarle calidad de vida a los animalitos rescatados”, marcó.

“Algunos me dicen: ‘gracias por rescatarla’ y yo siempre digo que la agradecida soy yo porque ellos nos rescatan todos los días, nos rescatan de un mal día, nos rescatan de un llanto, de una angustia con ellos me divierto, converso y trato de darles lo mejor que puedo”, afirmó.

“Ellos nos rescatan todos los días, nos rescatan de un mal día, nos rescatan de un llanto”.
CLAUDIA PAREDES

Claudia compartió un mensaje: “Denle posibilidades a los animalitos más grandes y más viejitos”.

Con “Pelusa”, Claudia participó del Canicross 2025. Foto: José Silva/La Opinión Austral

Todos mis rescataditos tienen sus historias. Algunas más duras, otras menos duras, pero todos tienen sus historias. ‘Foky’ tiene de hermanito al ‘Pelusa’, el año pasado corrimos el primer Canicross con el ‘Pelusa’, era una carrera con perros, lo llevé en una mochilita adelante y corrí con él 1,5 km., a él lo tiraron como basura en una caja y lo rescatamos en un día de lluvia y no puedo creer que nadie lo haya visto. Él está hace un año y medio conmigo”.

“Foky” disfrutando un día de sol.

“No soy de hacer carreras, lo hago para transmitir un mensaje de que todos podemos darnos la oportunidad de recibir el amor más puro. No es sólo darle la oportunidad a un animalito viejo, sino también darnos nosotros la posibilidad de recibir ese amor puro, honesto, genuino que nos dan ellos“, cerró.

 

 

 

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