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“El 22 de julio de este año van a ser seis años. Hoy, está viviendo en Río Gallegos, por su trabajo (la madre de la nena) pidió continuar sus servicios en la ciudad de Río Gallegos, es sargento ayudante del Ejército Argentino. Se mudó y se llevó a la nena, sin autorización judicial”, contó Darío González, el padre de Carolina, en comunicación con Crónica TV.

La nena se encuentra en la capital santacruceña hace un año. “En este momento, estoy en Rosario, estoy a 2.600 kilómetros, me es casi imposible”, señaló sobre la posibilidad de viajar.

“Ella nació en Buenos Aires y vivió hasta los 10 años en Buenos Aires entonces su centro de vida era la capital federal. Para poder sacarla de su centro de vida, tendría que haber pedido autorización judicial del Juzgado N° 5 de San Isidro, lo cual no sucedió. También tendría que haberme pedido autorización a mí porque todavía tengo responsabilidad parental sobre mi hija”, explicó sobre la etapa previa a la mudanza a la Patagonia.

Sobre cómo comenzó la distancia con su expareja, recordó que los internaron por Covid en julio 2020. “Cuando salgo de estar internado, quiero guardar el auto en el garage, me encuentro con todas mis pertenencias. Me desalojaron. Cuando voy a entrar a mi casa, me encuentro con la llave colocada así que no puedo entrar, toco el timbre y me atiende mi expareja, charlamos un rayo y me fui a descansar”.

“Cerca del mediodía, me levanto a desayunar con mi hija, empezó una discusión, pero en buenos términos y ella empiezo a reaccionar mal cuando el hijo de 16 años se mete. Estábamos hablando de un préstamo personal que había sacado ella para hacerse cirugía estética, le dije que era de ella y que tenía que hacerse cargo ella. Ahí empezó la agresión verbal, me levantó y quiero salir del dormitorio, se acerca el hijo más grande de ella y dice que dejemos de discutir a lo que le respondo que son cosas de adultos y que lo tenemos que resolver entre los adultos, ahí fue cuando ella se desató, me empezó a insultar, a amenazar de muerte, a patear, hasta que trato de sacármela de encima con un brazo porque en la otra mano, tenía todo mi dinero que había sacado de la caja fuerte. La separó con mi brazo izquierdo, ella me toma del brazo, me sostiene”.

El hijo por atrás, de forma traicionera, me reventó una botella de cerveza llena en la cabeza. Le hice una denuncia, del juzgado después me avisan que fue desestimada por ser menor de edad. La causa penal que tenía contra mí, que me había realizado mi ex, estaba archivada por falta de pruebas”, completó.

“Ella es una persona de carácter muy fuerte, generó violencia psicológica, no solamente a mi hija, sino también a la familia con la que estuvo viviendo. Después de cuatro, cinco meses de convivencia con esa familia, se tuvo que ir de esa casa”, explicó.

Además, dio a conocer que la mujer también habría intentado agredir físicamente a su hija.

González consideró que existe un sesgo en la justicia. “La ley de género y de violencia intrafamiliar que por más que la mujer denuncie y no se le constate alguna herida, se le tiene que creer. Lo dice la ley de violencia intrafamiliar y protección de género”, señaló.

Cabe mencionar que él realizó denuncias por obstrucción del vínculo y por maltrato a la menor.

Por último, dio a conocer que está en contacto con padres de la provincia de Santa Cruz. “La justicia es similar. Hablé con padres de Río Gallegos me brindaron información de donde vive, lo que no sé todavía a qué colegio va, estoy tratando de averiguar en los colegios, pero no me quieren informar”, mencionó.

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