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El gimnasio del Atlético Boxing Club volvió a latir como en las grandes noches. Desde temprano, familias, grupos de amigos y jóvenes se acercaron con camisetas, banderas y un ritual ya clásico: el intercambio de figuritas.
“Vinimos al intercambio de figuritas, al menos 20 figuritas intercambiamos”, contó Diego uno de los asistentes, mientras esperaban el inicio del partido
Valentina llegó junto a su papá y resumió el sentimiento general: “Estamos con todas las expectativas”. En la misma línea, otros vecinos coincidieron en que la ilusión es total: “De la mano de Messi vamos a ser campeones de nuevo”.
Emoción, goles anulados y un partido vibrante
Dentro del partido, el inicio fue intenso: tanto Argentina como Argelia tuvieron goles anulados en los primeros minutos, lo que mantuvo la tensión en el gimnasio.
A pesar de eso, el dominio argentino se hizo sentir y el marcador ya refleja un claro 3-0 para la Albiceleste, desatando festejos en cada rincón del “Gigante”.
“Leo Messi lo vimos bien, ojalá vayamos por la cuarta. El equipo que más miedo nos da es Francia. Me voy a quedar a ver el partido de la 1 am”, comentó otro vecino, decidido a seguir toda la jornada mundialista.
Emoción, familia y pasión
Durante la pausa de hidratación, Yessica se mostró visiblemente emocionada: “Sentí una energía increíble, contenta de estar acá”.
Maxi, por su parte, destacó el presente del capitán argentino: “Messi está excelente como siempre, es un nuevo Mundial para él, hace 20 años que juega Mundiales”.
Consultados sobre si continuarían viendo otros encuentros, como Jordania vs. Austria, muchos fueron sinceros: no todos se quedarán despiertos para seguir la jornada.
Un punto de encuentro para toda la familia
La propuesta en el Boxing volvió a consolidarse como un espacio comunitario donde el fútbol es excusa para la reunión, el juego y la emoción colectiva. Niños, jóvenes y adultos comparten una misma pantalla, pero también una misma ilusión.
Mientras Argentina gana 3-0 y el estadio improvisado explota de entusiasmo, en Río Gallegos la noche mundialista apenas comienza.
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