El grupo Scout Monseñor Miguel Ángel Alemán celebró un nuevo aniversario de su creación y volvió a poner en valor una propuesta que atraviesa generaciones en Río Gallegos. Con 32 años de trayectoria, la organización es considerada uno de los grupos Scouts más antiguos de la Patagonia y continúa creciendo con una premisa clara: aprender haciendo, compartir con otros y recuperar el contacto con la naturaleza.

El grupo, estuvo presente en el Izamiento dominical, luego del aniversario cumplido el pasado 20 de agosto, una fecha especial para quienes forman parte de esta comunidad y que durante décadas encontraron en el movimiento Scout un espacio de aprendizaje, compañerismo y crecimiento personal.

Más de tres décadas formando generaciones

María, coordinadora del grupo Scout Monseñor Miguel Ángel Alemán, explicó que actualmente participan de las actividades entre 60 y 75 niños y jóvenes, con integrantes que van desde los 4 años hasta los 22.

A ellos se suman dirigentes y colaboradores de distintas edades, que sostienen las actividades y acompañan a los más chicos durante cada encuentro.

María pertenece al movimiento desde sus ocho años. FOTO: JUAN PALACIOS / LOA

“El 20 de agosto cumplimos 32 años”, contó María, quien además tiene una historia personal muy ligada a la institución. Ingresó al grupo cuando tenía apenas 8 años y actualmente, con 29, continúa formando parte del espacio.

“Estoy en el grupo Scout hace 22 años aproximadamente”, relató. Su historia refleja justamente una de las características que distinguen al movimiento: muchos de quienes comienzan siendo niños continúan vinculados durante su adolescencia y adultez, ya sea como dirigentes, colaboradores o responsables de acompañar a las nuevas generaciones.

Cuatro horas sin celular

En tiempos en los que el uso de dispositivos electrónicos atraviesa gran parte de la vida cotidiana, el grupo Scout propone una alternativa basada en el encuentro presencial.

La coordinadora señaló que uno de los objetivos es enseñar a los niños que existen otras maneras de divertirse, aprender y relacionarse sin depender permanentemente de una pantalla.

“La idea es tratar de enseñarles a estar hoy en día sin lo que es el celular”, explicó María, al remarcar que tanto los más pequeños como los adolescentes pasan cada vez más tiempo utilizando estos dispositivos.

Frente a esa realidad, el movimiento Scout sostiene una metodología basada en el aprender jugando y aprender haciendo, con actividades que permiten a los chicos interactuar entre ellos, asumir responsabilidades y desarrollar diferentes habilidades.

“Tratamos de enseñarles valores y que tengan el compromiso de poder seguir creciendo como persona y no estar 24 horas con el celular”, expresó.

Una de las particularidades de los encuentros es que durante las cuatro horas de actividad los chicos permanecen alejados de los teléfonos.

“Nosotros hacemos actividades de cuatro horas y son las cuatro horas donde ellos no tienen el uso del celular”, explicó la coordinadora.

En ese tiempo se desarrollan juegos, propuestas grupales y actividades vinculadas con la vida al aire libre, generando un espacio donde el vínculo deja de ser virtual y vuelve a ser presencial.

El valor de compartir y aprender con otros

Para María, uno de los principales aportes del grupo es la posibilidad de que los niños aprendan a relacionarse con sus pares y desarrollen valores que puedan trasladar a otros ámbitos de su vida.

El compañerismo, el compromiso, la responsabilidad y el respeto forman parte de una propuesta que busca acompañar el crecimiento de cada integrante.

En ese sentido, la vida en la naturaleza ocupa un lugar central. Las actividades al aire libre permiten que los chicos conozcan otras formas de entretenimiento y aprendizaje, lejos de la rutina marcada por las pantallas.

La propuesta también apunta a fortalecer los vínculos reales, algo que en la actualidad adquiere especial importancia frente al crecimiento del uso de celulares, videojuegos y redes sociales entre niños y adolescentes.

Una propuesta abierta para las familias

El grupo Scout Monseñor Miguel Ángel Alemán mantiene sus actividades durante todo el año y recibe a niños y jóvenes interesados en conocer el movimiento.

Los encuentros se realizan todos los sábados, de 14:30 a 18:00, en el CIC Belén, ubicado en Alvear, entre Los Pozos y Las Piedras, en Río Gallegos.

Las familias que quieran conocer la propuesta o consultar por el ingreso de sus hijos pueden comunicarse a través de las redes sociales del grupo, tanto en Facebook como en Instagram, buscando Scout Monseñor Alemán.

 

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