Your browser doesn’t support HTML5 audio
El cierre del Carrefour Market de Río Gallegos, ubicado sobre la avenida Presidente Néstor Kirchner 742, continúa generando repercusiones. Tras conocerse que la sucursal dejará de funcionar y que alrededor de 30 trabajadores perderán su empleo, uno de los empleados afectados rompió el silencio y relató cómo vivió el momento en que les informaron la decisión.
El trabajador aseguró que, si bien la noticia fue un golpe muy duro, dentro del equipo ya existía la sensación de que el cierre podía concretarse.
“Nos echaron… era algo que ya se veía venir. Estaban las ventas como ellos especulan y también creo que esto es parte de la crisis que está pasando en el país, no solamente acá, sino en todos lados”, expresó en diálogo con el medio “La Calle y Vos”.
En ese sentido, el trabajador aseguró que los directivos les explicaron que el cierre de la sucursal de Río Gallegos no fue un caso aislado, sino que forma parte de una reestructuración de la empresa en otras localidades. “Nos comentaban que no fue la única tienda que cerró; cerró un Híper también, que es gigante en comparación con el Market, señaló.
Sus declaraciones se conocen luego de que trascendiera que algunos trabajadores podrían ser reubicados en la sucursal de Carrefour ubicada sobre la Autovía 17 de Octubre.
“Mis compañeras ya lo veían venir”
Consultado sobre si el personal advertía que el cierre podía ocurrir, el trabajador explicó que quienes llevaban más tiempo en la empresa ya percibían señales desde hacía meses. Según contó, sus compañeras asociaban la situación con lo que había ocurrido décadas atrás con Casa Tía y Norte, dos supermercados que funcionaron en el mismo edificio durante las décadas de 1990 y 2000 y que también terminaron cerrando sus puertas.
“Yo cumplí un año el 2 de junio, hace poquito que estoy. Pero mis compañeras, que están hace bastante, ellas ya lo veían venir desde hace tiempo. Esa es la realidad que venimos viviendo”, afirmó.
Tal como adelantó La Opinión Austral, a noticia fue comunicada este miércoles por directivos de la empresa que llegaron desde Buenos Aires. Tras el cierre de la atención al público, reunieron a los trabajadores para informarles la decisión.
“Hoy recién nos notificaron. Las chicas terminaron de atender a la gente y ahí nos reunieron a todos. Una tristeza enorme. La verdad, todavía no caigo. Ya estaba asimilando venir mañana, como todos los días, y no sé qué hacer”, relató con la voz quebrada.
Leé más notas de La Opinión Austral
Compartir esta noticia