Este domingo no fue un día más para quienes profesan la fe católica. Decenas de fieles se acercaron a la iglesia del barrio San Benito de Río Gallegos para celebrar la Misa de Resurrección, en el cierre de la Semana Santa. La ceremonia fue presidida por el obispo de la diócesis local, Monseñor Ignacio Medina, quien convocó a la comunidad a fortalecer la unión en tiempos complejos.

El Domingo de Pascuas constituye una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico cristiano. Su inicio se remonta a la Vigilia Pascual del sábado por la noche, instancia que simboliza la espera de la resurrección de Jesús tras su muerte.

Minutos antes de las 11:30, Medina recibió a los fieles en las puertas del templo, en un clima de recogimiento y expectativa. Tras la lectura de distintos pasajes bíblicos, dio inicio a la homilía, centrada en la necesidad de reconstruir los lazos comunitarios frente a los “tiempos difíciles”, marcados por el individualismo.

Foto: Juan Palacios/La Opinión Austral

Durante su mensaje, el obispo retomó palabras del Papa León XIV, quien en su primera misa de Pascua hizo hincapié en la importancia de sostener la fe en un contexto global atravesado por guerras, el cambio climático y diversas problemáticas sociales. En esa línea, Medina pidió por la protección tanto de la comunidad de Río Gallegos como del mundo entero, en un escenario signado por la violencia y la desigualdad.

Foto: Juan Palacios/La Opinión Austral

Luego de la homilía, el obispo bendijo a los presentes con agua bendita y, fiel a su estilo cercano, compartió un momento distendido: “A los más chiquitos que me miran con asombro, no tengan miedo: es agua bendita, Jesús está aquí con nosotros”.

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Foto: Juan Palacios/La Opinión Austral

La celebración reunió a numerosos fieles, entre ellos Susana, quien recientemente se incorporó a la comunidad parroquial. “Trato de no faltar nunca a misa los domingos. Antes asistía a la iglesia San Juan Bosco, pero desde que me mudé al barrio vengo acá. Vengo por Dios y también por la comunidad; es muy agradable compartir con ellos”, expresó en diálogo con La Opinión Austral.

Susana, una de las tantas fieles que se acercaron a la iglesia del barrio San Benito

Además, Susana participa en el grupo que brinda charlas a padres y padrinos durante los bautismos. En relación a esto, el obispo recordó que continúan abiertas las catequesis para niños, jóvenes y adultos que deseen recibir los sacramentos de la comunión y la confirmación.

Con tono distendido, Medina alentó a los presentes a acercarse a la fe: “No hay excusas. ‘No, Padre, no estoy casado’, te caso. ‘Padre, salgo de trabajar a las tres de la mañana’, te conseguimos un catequista. Es importante que nos acerquemos a la fe en este tiempo difícil”.

Finalmente, Susana subrayó el valor de la oración: “Siempre pido por mi familia, por mis hijos, mis hermanos y por toda la gente que hoy necesita trabajo y paz en su hogar. Necesitamos paz en el mundo, como dijo el obispo, pero también paz en nuestros corazones”.

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