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Con apenas 22 años, dos hijas pequeñas y una lucha diaria contra una leucemia agresiva, Tais Ding atraviesa uno de los momentos más difíciles de su vida. La joven oriunda de Río Gallegos permanece internada en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires desde septiembre del año pasado, cuando fue derivada de urgencia en avión sanitario tras recibir un diagnóstico devastador.
“Yo acá llegué con 90% de leucemia en el cuerpo, ya casi muriéndome”, contó en diálogo con LU12 AM680, donde relató el duro proceso que enfrenta lejos de su familia, sometida a tratamientos intensivos y a la espera urgente de un trasplante de médula ósea.
Según explicó, en un primer momento la quimioterapia logró reducir la enfermedad a “1,5%”, pero hace pocas semanas una nueva punción reveló una fuerte recaída. “El mes pasado me hicieron una punción en el pecho y saltó que tenía 20% de leucemia. O sea que la enfermedad es demasiado agresiva y me está consumiendo”, expresó.
La joven señaló que la historia familiar estuvo marcada por distintos casos de cáncer. “De parte de mi mamá, mi abuela y mis dos tías fallecieron de cáncer. Mi papá el año pasado también falleció de cáncer”, recordó. “Yo le decía a mi mamá que si no me agarraba cáncer me cagaba de risa porque genéticamente era algo normal”, agregó con crudeza.
Desde septiembre, Tais no pudo volver a Santa Cruz. Explicó que su cuadro médico no se lo permite debido al riesgo permanente de sufrir hemorragias o complicaciones durante un traslado. “Soy muy propensa a desangrarme más que una persona que no tiene leucemia porque la leucemia es un problema en sangre”, detalló.
Actualmente recibe transfusiones de sangre y plaquetas, además de ciclos constantes de quimioterapia y otros medicamentos. “Las quimioterapias afectan a los órganos, como el riñón y los pulmones. Puede haber infecciones, por eso estoy en una sala de pacientes inmunológicos”, explicó.
La joven permanece acompañada por su marido, quien dejó de trabajar para cuidarla durante el tratamiento. “Hay veces que no puedo estar sola porque estoy con tanta medicación que me mareo o me puedo caer”, contó. Mientras tanto, sus dos hijas, de 7 y 2 años, permanecen en Río Gallegos al cuidado de familiares. “La más grande quedó con mi mamá y la más chiquita con mis suegros. Es muy difícil estar lejos de ellas”, lamentó.
La situación económica de la familia también se volvió crítica. Sin ingresos estables y con gastos permanentes de traslados, medicamentos y estadía en Buenos Aires, lanzaron una rifa solidaria para intentar afrontar el tratamiento. “Es para solventar mis gastos oncohematológicos y para subsistir”, explicó.
El número cuesta 3.500 pesos y quienes quieran colaborar pueden comunicarse al 2966-72-90-93 o contactarla a través de sus redes sociales.
Asimismo, el alias para recibir colaboraciones es tais.ding. Mientras tanto, Jennifer, una amiga de ella que está en Río Gallegos, recibe donaciones de alimentos para la hija de Tais, quien está al cuidado de su abuela “una persona adulta y también mal de salud”, contó. Su número de contacto es 2966 23-3792.
En medio de la pelea diaria contra la enfermedad, Thais también hizo un fuerte pedido de concientización sobre la donación de médula ósea. “Estoy en trasplante de médula urgente. Buscaron nacionalmente y no encontraron, así que están buscando internacionalmente”, señaló.
“Por eso también pido que donen médula, para que sea un poco más fácil no solo para mí sino para un montón de gente más que está luchando con esta enfermedad”, expresó.
Mientras continúa internada y atravesando tratamientos de alta complejidad, la joven santacruceña intenta sostenerse con el acompañamiento de su familia, la ayuda solidaria y la esperanza de que aparezca un donante compatible.
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