Los misterios sobre la mítica Laguna Azul ubicada a 62 kilómetros de Río Gallegos, en Santa Cruz, son diversos y algunos de ellos increíbles y descabellados. Por ejemplo, hay quienes alguna vez aseguraron que en las profundidades del volcán inactivo, las aguas se conectan mediante un túnel con el océano pacífico.
Otra de los grandes leyendas que hoy continúa dando vueltas entre los habitantes de la ciudad más austral del continente es la que sostiene que el cráter situado en medio de la estepa patagónica no tiene fondo. Sin embargo, nada de eso es cierto. La profundidad del espejo de agua alcanza los 70 metros. Sin dudas, es muy hondo, pero el accidente geográfico que forma una especie de ojo en la tierra de unos 500 metros de diámetro tiene fondo.
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