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Durante una tarde de clima agradable, que llevó a numerosas familias a disfrutar de la jornada al aire libre, una foca leopardo apareció en la orilla de la costanera de Río Gallegos y sorprendió a quienes se encontraban en el sector. Ante la presencia del animal, la Agencia Ambiental de la Municipalidad y la Dirección General de Fauna Silvestre del Gobierno de Santa Cruz trabajaron de manera conjunta para garantizar su seguridad.
El ejemplar fue localizado en inmediaciones del Muelle El Turbio, históricamente conocido como Muelle de YCF (Yacimientos Carboníferos Fiscales). Los equipos permanecieron en el lugar durante varias horas, mientras aguardaban el avance de la marea. Finalmente, cuando el agua se acercó al sitio donde descansaba, la foca ingresó al mar por sus propios medios y regresó a su hábitat natural.
Juan Alvarado, director de la Agencia Ambiental de Río Gallegos, habló con La Opinión Austral sobre este particular avistamiento y explicó: “Los primeros avisos fueron cerca de las 11:30 de la mañana, por lo que tenemos entendido. Nosotros llegamos a las 14 y nos quedamos hasta alrededor de las 17:15, cuando vimos que se metió en el agua. Obviamente que lo agarró la bajada de marea y se quedó ahí descansando“.
Antes de la llegada de los profesionales, algunas personas se habían aproximado al ejemplar e incluso les advirtieron que había chicos arrojándole piedras. Por ese motivo, una de las principales tareas consistió en mantener a los vecinos alejados y evitar cualquier situación que pudiera alterar al animal.
“Su presión al morder es muy fuerte. La gente se detenía, entonces nosotros les avisábamos que no hay que acercarse, no hay que alimentarlo, hay que dejarlo que descanse, que no se estrese el animal, para que luego, como pasó después, cuando llegó el agua, se meta a nadar y vuelva a su hábitat feliz“, dijo Alvarado.
En tal aspecto, remarcó que se trata de una especie que puede representar un riesgo si las personas se aproximan demasiado. “Este animalito es más agresivo que la foca común, que el lobo marino común. Tiende a tener movimientos mucho más rápidos que la foca, y su mordedura es mucho más fuerte”, manifestó.
Una visita poco habitual
Consultado sobre si resulta frecuente encontrar focas leopardos en este sector y durante esta época del año, el director de la Agencia Ambiental fue contundente: “No, de esta especie en particular es la primera vez, tanto para el área de fauna como para nosotros“.
Alvarado detalló que, en ocasiones, distintos ejemplares de fauna marina pueden llegar a la costa para descansar cuando están cansados o ante situaciones que los llevan a sentirse amenazados por otras especies. Sin embargo, aclaró que la presencia de una foca leopardo constituye un hecho excepcional para Río Gallegos.
“Nos quedamos ahí con los chicos de Fauna. Por primera vez, tanto ellos como nosotros actuamos en resguardo de este animal (…) La primera vez que aparecen a descansar a la orilla, siempre los que aparecen son lobitos marinos o focas pequeñas, y en este caso fue obviamente una leopardo, que la verdad que nos sorprendió tanto a ellos como a nosotros. Y nos quedamos juntos ahí, cuidando, resguardando que suba la marea y que no se acerque gente”, relató.
Qué hacer ante la presencia de un ejemplar
Ante un eventual nuevo avistamiento de una foca leopardo o un lobo marino en la costa, el funcionario recomendó no acercarse, no intentar alimentarlo ni intervenir por cuenta propia. También pidió comunicarse con los organismos especializados para que puedan evaluar la situación.
En ese sentido, indicó que se puede contactar a la Dirección General de Fauna Silvestre del Consejo Agrario Provincial al 2966 27-9178, mientras que la Agencia Ambiental de la Municipalidad de Río Gallegos dispone del 2966 43-6917.
“Son animales silvestres que se van a defender, desconocen al ser humano y obviamente interpretan que los pueden atacar, entonces van a querer atacarte. Para evitar ese tipo de cosas, mantener la distancia y, primero que nada, llamar a cualquiera de nosotros. Mantenerse lejos; te estoy hablando de entre 7 y 10 metros alejado del animal, para que justamente estés más resguardado ante cualquier situación”, concluyó Alvarado.
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