El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, participó este viernes 21 de agosto de la entrega de viviendas a familias de Río Gallegos y puso especial énfasis en el caso de Eduardo Chorrero, veterano de la Guerra de Malvinas, quien finalmente accedió a su casa propia después de dos décadas de reclamos.

Durante el acto, el mandatario provincial destacó la historia de Chorrero y remarcó que se trata de una persona que “se lo merece”, luego de haber solicitado durante 20 años el acceso a una vivienda.

Le vamos a entregar la vivienda a alguien que se lo merece, alguien que venía reclamando esta vivienda hace 20 años, exigiéndole a los distintos gobiernos que lo tengan en cuenta”, afirmó Vidal. En esa línea, agregó: “Eduardo es veterano de Malvinas y hoy recibió la casa que merece”.

“Ya tengo un lugar en el mundo”

La emoción también estuvo presente en las palabras de Chorrero, quien se mostró sorprendido al momento de recibir las llaves de su nueva vivienda de manos del gobernador. “Voy a ser importante”, expresó con una sonrisa al recibir la noticia, en medio de un momento cargado de emoción.

El veterano de Malvinas reconoció que se trata de un sueño que durante mucho tiempo consideró difícil de concretar. “Estoy cumpliendo un sueño que ya no esperaba; llegó gracias a la colaboración y el empuje de amigos, de otros veteranos”, señaló.

Eduardo Chorrero es el presidente de la Asociación Centro de Veteranos de Guerra “Soldado José Honorio Ortega”. (Foto: José Silva/La Opinión Austral).

Chorrero contó además que hasta ahora no contaba con una vivienda propia y debía afrontar el pago de un alquiler. “Yo no tenía casa propia, cambia mucho porque ya dejaré de pagar un alquiler”, explicó. Y resumió el significado de haber accedido finalmente a su hogar con una frase: “Ya tengo un lugar en el mundo”.

Vidal: “La obra pública tiene que estar al servicio de la gente”

Durante la jornada, Vidal subrayó que la entrega forma parte de una nueva etapa de construcción y adjudicación de viviendas con servicios en Río Gallegos, destinada a familias que aguardaban desde hace años el acceso a una solución habitacional.

Momento del abrazo entre el gobernador Vidal y el veterano Chorrero.

Empezamos una nueva entrega de viviendas con servicios en Río Gallegos, dando respuestas a familias que esperaban su casa propia”, sostuvo. Asimismo, cuestionó la gestión de gobiernos anteriores y apuntó directamente contra el kirchnerismo por el estado de distintas obras públicas.

Durante años, el kirchnerismo dejó obras paralizadas, viviendas inconclusas y promesas sin cumplir. Nosotros elegimos el camino de hacer, terminar y cumplir”, afirmó.

En ese sentido, sostuvo que la obra pública debe tener como prioridad las necesidades de los vecinos. “La obra pública tiene que estar al servicio de la gente, no de los negocios de unos pocos”, manifestó.

Finalmente, Vidal aseguró que la Provincia continuará con la construcción y entrega de viviendas. “Vamos a seguir construyendo y entregando viviendas para que más familias santacruceñas puedan acceder a su hogar”, expresó.

Y cerró con uno de los lemas que viene utilizando su gestión: “Porque para nosotros, obra que iniciamos, obra que terminamos. Santa Cruz puede y tiene Rumbo”.

Una vida de servicio que comenzó en Salta y llegó hasta Malvinas

Hugo Eduardo Chorrero nació el 16 de septiembre de 1960 en El Galpón, provincia de Salta. El 28 de enero de 1976 ingresó a la Armada Argentina y, después de pasar por distintos destinos, llegó al aviso ARA “Francisco de Gurruchaga”, donde desarrolló gran parte de su trayectoria.

A bordo de ese buque realizó campañas antárticas y distintas misiones de navegación. Su especialidad fue la de maquinista: cumplía guardias en el área de propulsión y tenía a su cargo tareas fundamentales para el funcionamiento cotidiano del buque, desde la calefacción y el abastecimiento de agua hasta el mantenimiento del destilador.

En enero de 1982, el Gurruchaga había zarpado con una misión vinculada a la seguridad de una regata internacional que atravesaba el Cabo de Hornos. Pero pocos meses después, el rumbo de aquella tripulación cambiaría para siempre. El 2 de abril de 1982, mientras el país conocía la recuperación de las Islas Malvinas, Chorrero y sus compañeros comenzaron a cumplir nuevas órdenes.

Eduardo Chorrero en su juventud.

Desde Ushuaia, el Gurruchaga transportaba pertrechos, mercadería y distintos elementos necesarios para abastecer a las unidades que se dirigían hacia las islas. En esas jornadas llevaron municiones, ropa, alimentos, antenas de comunicación y cañones antiaéreos, entre otros elementos.

La tarea se realizaba en condiciones extremas y con una incertidumbre permanente. El buque debía alcanzar a otras embarcaciones en alta mar para entregarles la carga y permitir que continuaran su navegación hacia Malvinas.

En medio de esas operaciones, Chorrero fue también testigo de uno de los momentos más trágicos de la guerra: el hundimiento del crucero ARA “General Belgrano”.

La noticia llegó mientras se encontraban realizando tareas de vigilancia. La tripulación había recibido la orden de informar sobre cualquier elemento que pudiera verse flotando en el mar. Poco después, las señales y los movimientos alrededor del buque confirmaron que había ocurrido una tragedia. Son recuerdos que quedaron grabados para siempre en quienes estuvieron allí.

La especialidad de Eduardo Chorrero fue la de maquinista.

Después de Malvinas, una nueva vida en Santa Cruz

Con el paso de los años, Chorrero dejó atrás la vida naval y comenzó otra etapa. Llegó a Santa Cruz y encontró en Río Gallegos un lugar para vivir, trabajar y formar su vida junto a su familia. Durante 34 años trabajó en el PAMI.

Una vivienda que también representa memoria y reconocimiento

El acceso de Chorrero a su vivienda se enmarca en el derecho de prioridad establecido para los veteranos de guerra que no poseen casa propia. La Ley Nacional N°23.109 determina que los excombatientes de Malvinas que carezcan de vivienda propia tienen derecho de prioridad, en igualdad de condiciones con el resto de los postulantes, en los planes de vivienda implementados por los organismos correspondientes.

Además, la normativa dispone que esas instituciones deben destinar no menos del 1% de los planes de viviendas a los beneficiarios de la ley, hasta completar sus requerimientos.

En Santa Cruz, el compromiso con quienes participaron de la gesta de Malvinas también forma parte de una política de reconocimiento sostenida a lo largo del tiempo. La Provincia cuenta, entre otras normas, con legislación específica que reconoce a los veteranos y establece mecanismos de acompañamiento y protección.

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