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Hay pasiones que no entienden de especies. Y si no, que lo diga Sami, una perrita mastín napolitano de Río Turbio que protagonizó uno de los videos más tiernos de los últimos días al negarse a separarse de su camiseta de la Selección Argentina.
La escena, compartida en TikTok por su dueña, Carla Tolaba, despertó sonrisas entre miles de usuarios. ¿El motivo del reclamo? Su camiseta albiceleste estaba secándose junto al calefactor y Sami no estaba dispuesta a esperar ni un minuto más para volver a usarla.
En el video se la escucha gruñendo en señal de protesta mientras mira fijamente la silla donde cuelga la prenda. Ni las explicaciones de su familia, ni las caricias, ni siquiera el intento de distraerla con su juguete favorito —una vaquita— lograron convencerla. Fiel a su objetivo, la perra decidió acostarse justo debajo de la silla y esperar pacientemente hasta recuperar su querida camiseta.
Además, la protagonista de esta historia tiene una camiseta muy especial. Además de los colores celeste y blanco, la prenda lleva estampada la leyenda “Río Turbio, Santa Cruz“, un detalle que terminó de enamorar a quienes siguieron la historia.
La publicación alcanzó los 67 mil me gusta en pocas horas y las reacciones no tardaron en multiplicarse. Los comentarios combinaron humor y ternura: “Es obligatorio el video con su remera puesta”, escribió una usuaria. Otros defendieron el reclamo de Sami con frases como “No es un berrinche, tiene toda la razón en quejarse”, “Todo a último momento” y “¡Tenían que lavarla antes!”, en referencia a la desesperación de la can por volver a vestir los colores argentinos.
Ante la catarata de pedidos, Carla publicó un nuevo video mostrando a Sami nuevamente con su camiseta ya seca y confesó que, después de semejante episodio, la familia decidió comprarle otra para que tenga una de repuesto los días de lavado y así evitar futuros “conflictos”.
Además del fanatismo por la Scaloneta, Sami es de River y también tiene un gran apetito. Según contó su dueña, come alrededor de un kilo de alimento por día y disfruta especialmente de los pequeños gustos que recibe cuando la familia está comiendo. Entre sus debilidades aparecen el queso, el pollo y el yogur.
Con su paciencia, sus gruñidos de protesta y su amor incondicional por la camiseta albiceleste, Sami demostró que el sentimiento por la Selección puede llegar a cualquier rincón… y también caminar en cuatro patas.
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