Mariano Ortiz, médico cirujano de Puerto San Julián, realizó una histerectomía video laparoscópica (vlp) sin huellas asistida con imanes, que fue la primera en la Patagonia. El procedimiento se realizó en la Clínica de Villa Regina, localidad rionegrina donde Ortiz reside hace algunos años.

El doctor Ortiz completó sus estudios en la Primaria N° 4 Florentino Ameghino” y en el Secundario N° 2 Floridablanca“, migró a La Plata donde estudió medicina. Tras trabajar algunos años en La Plata, regresó a Puerto San Julián y hace seis años, reside en Villa Regina, donde ejerce la profesión en la Clínica Central.

Ortiz se especializó en Cirugía Laparoscópica Avanzada que se realizó en Corrientes, oportunidad en la que conoció al Dr. Guillermo Domínguez, inventor de Imanlap, una técnica quirúrgica con imanes. “No es una práctica común, Guillermo Domínguez lo ha hecho en cinco casos y el otro cirujano que lo realiza es el Dr. Francisco Zamora en MéxicoEn el país, aparte de Domínguezno hay otro cirujano o ginecólogo que utilice esta técnica“, expresó el médico santacruceño a La Opinión Austral.

Me pareció fascinante, principalmente porque hace una cirugía que se llama cirugía sin huellas, que inventó el Dr. Fausto Dávila. En 1997-98 hizo una presentación de esta técnica en Estados Unidos, él reemplazaba la cirugía laparoscópica tradicional por una sola incisión que se hacía en el ombligo, donde ingresaba con una cámara y a través de la que también podía pasar instrumental para operar. En lugar de hacer todos los cortes, utilizaba agujas y riendas tractoras para poder movilizar los órganos y hacer toda la cirugía desde el ombligo”, explicó.

El 26 de abril de 2018, Ortiz realizó la primera cirugía sin huellas asistida con Imanlap, fue una colecistectomía. Desde esa fecha ha utilizado la técnica en más de 120 cirugías de vesícula, apéndice, hernias, ligaduras, quistes de ovarios, tumores benignos de ovarios, entre otras.

Destaca que “es una cirugía con menor agresión, menor dolor postoperatorio porque generalmente eso lo da la agresión de la pared abdominal, que evita que cicatrice y generalmente no lleva puntos de piel. Además, disminuís riesgo de hernias”.

Nicolás Soto, Sergio Mattivi, Javier Cueto, Mariano Ortiz, Gimena Ceballos y Beatriz el día de la Histerectomía.

La asistencia de imanes en intervenciones quirúrgicas de extracción permite realizar menos incisiones y trabajar con precisión, brindando un tiempo y circunstancias de recuperación favorables para los y las pacientes que lo requieran. De hecho esta histerectomía videolaparoscópica se denomina “sin huellas”. Existe un registro de sólo 5 cirugías de este estilo a nivel nacional y hasta el momento, sólo se habían realizado en Buenos Aires.

La histerectomía es la extracción de la matriz, el útero. Puede ser total o parcial y suele requerirse en casos de cáncer, endometriosis y prolapso uterino. La medicina evolucionó a pasos agigantados en estos últimos 30 años y permitió el desarrollo de técnicas cada vez menos invasivas para extirpar este órgano, incluidos aquellos de gran tamaño o con cirugías previas. En 1988 se realizó la primera histerectomía laparoscópica y desde allí creció y perfeccionó hasta la actualidad.

Entre las ventajas de los magnetos, que se pueden mezclar durante las intervenciones de cualquier cirugía, la disminución de incisiones en el cuerpo humano representa en menor nivel de dolor para el o la paciente, facilitando la recuperación y disminuyendo el riesgo de hernia. Esto también implica dar altas más tempranas.

EN ESTA NOTA Mariano Ortiz

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