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Jonathan Behm, operador de la granja piloto de cultivo de algas en Puerto San Julián, destacó el avance del proyecto que lleva adelante la Fundación Por el Mar (PEM) y brindó detalles sobre el trabajo que se desarrolla en la costa santacruceña. En diálogo con Radio LU12 AM680, explicó que la iniciativa atraviesa una etapa clave de consolidación productiva.

Según indicó, actualmente ya se encuentran en condiciones de cosecha dos líneas de cultivo. “La verdad que viene muy bien, tenemos para cosechar ya dos líneas, una sembrada en el 1°de mayo y otra sembrada el 28 de agosto”, señaló. En ese sentido, precisó que la línea sembrada en mayo ya superó los cuatro metros de longitud y mostró resultados alentadores en peso y crecimiento.

La de mayo ya está superando los 4 metros, estamos cosechando de a 20 centímetros para ver en qué momento se estanca el crecimiento, cómo viene de peso y el otro día sacamos de una línea”, detalló Behm, al tiempo que remarcó que los valores obtenidos están en línea con los registros internacionales. “Estamos muy bien con esos promedios en los manuales, de otras partes del mundo donde también se cultiva esto”, afirmó.

El proyecto piloto se desarrolla en la localidad de Puerto San Julián.

El operador subrayó que, pese a tratarse de una experiencia experimental, los resultados superaron las expectativas iniciales del equipo. “La verdad que superó nuestras expectativas. Esto es algo experimental. Nos habíamos propuesto una meta de 8 toneladas para este año, así que vamos a ver si llegamos a superar eso”, expresó.

En cuanto a la infraestructura, Behm explicó que actualmente cuentan con 200 metros de cultivo y que el próximo paso será incorporar un nuevo piloto con un diseño diferente. “La idea es llegar por lo menos con un piloto nuevo que va a ser de una forma cuadrada para ahorrar metros de costa, con muchas líneas en el medio, porque si no estás cubriendo muchos metros de costa que la verdad para los pescadores tampoco está tan bueno”, indicó.

Buscan trasmitir el conocimiento a los que se muestren interesados.

Uno de los ejes centrales del proyecto es la participación comunitaria y la transferencia de conocimiento. En ese sentido, Behm remarcó que el objetivo de la Fundación Por el Mar es generar las condiciones para que la actividad pueda ser replicada por actores locales. “El objetivo es involucrar a la comunidad, obviamente, porque la que tiene que tomar la posta de esto es la comunidad. Nosotros lo que estamos generando hoy es conocimiento”, sostuvo.

Asimismo, explicó que la fundación cumple un rol clave al reducir los costos iniciales y los riesgos para quienes quieran iniciarse en el cultivo de algas. “Lo que está haciendo la Fundación por el Mar es amortiguar un poco los costos de lo que le puede llegar a salir a una persona X si quiere hacer esto”, afirmó.

Entre los usos previstos para la producción, Behm mencionó la elaboración de bioestimulantes. “Después de la cosecha vamos a hacer bioestimulante, por ejemplo, para riego”, señaló, y remarcó que el proyecto busca abrir nuevas oportunidades productivas en la región.

La bióloga Milagros Schiebelbein es la responsable del laboratorio y Hatchery del PEM, y del control científico del proyecto, mientras que Jonathan Behm se ocupa del desarrollo de la infraestructura en el mar.

En esa línea, sostuvo que el conocimiento generado permitirá que futuros inversores puedan desarrollar sus propias granjas con menor margen de error. “Estamos generando conocimiento para que alguien si en el futuro quiere invertir y decir: ‘Bueno, quiero poner mi propia granja’, y nosotros con nuestro conocimiento evitar que pierda plata”, explicó. “Es bastante sencillo, hay que tener mucha paciencia; invertir algo de plata y ahí nosotros estamos para ayudar. Es nuestra idea”, agregó.

Finalmente, Behm destacó el interés que el proyecto despertó entre los pescadores locales y anticipó la posibilidad de replicar el modelo en otras localidades de Santa Cruz. “Los pescadores profesionales están bastante interesados, supongo que van a ser los primeros por tema de cercanía”, indicó, aunque aclaró que cada zona requiere adaptaciones específicas. “Este modelo que hay en San Julián la idea es llevarlo para fuera también, o sea, para el resto de la provincia, pero hay que adaptar los tipos de cultivo”, concluyó.

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