Cáritas Argentina, la organización benéfica católica dedicada a brindar asistencia a personas en situación de vulnerabilidad, lanzó oficialmente su colecta anual con el propósito de recolectar fondos para ayudar a las familias necesitadas en el país.

La iniciativa se desplegará en todo el territorio los días 10 y 11 de junio, y busca reforzar el apoyo alimentario en un momento en el que la pobreza y la informalidad laboral siguen siendo desafíos significativos en Argentina.

El informe “Radiografía de la pobreza“, que lanzó el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina y Cáritas Argentina, releva no sólo los índices de pobreza indigencia, sino también otras dimensiones, tales como el alcance de la cobertura de planes sociales, la alimentación, la vivienda, acceso a servicios, empleo y seguridad social.

El mismo determinó que, en el 2022, los índices de indigencia alcanzaron el 8,1 % y los de pobreza el 43,1 %, afectando especialmente a la población más vulnerable. Los nuevos pobres son principalmente provenientes de las clases medias tradicionales no profesionales, tanto antes como después de la pandemia.

Señala, además, que sin las transferencias de ingresos brindadas por el Estado, estos índices habrían sido aún más graves, con una pobreza del 50 % y una indigencia del 19,6 % en 2022.

En cuanto a la inseguridad alimentaria, se da un incremento constante desde 2017, llegando a su punto máximo durante la pandemia con un 26,7 % y ubicándose en un 23,3 % en 2022. Tanto las situaciones de privación severa como moderada han aumentado, especialmente entre los estratos más vulnerables.

Asimismo, detalla que el conjunto de los trabajadores ha experimentado una pérdida de ingresos laborales reales desde 2017, lo que a su vez reduce la brecha salarial entre los sectores.

El director de Cáritas de Río Gallegos, Juan Obando, dialogó con Radio LU12 AM680 sobre la colecta de la organización religiosa y resaltó su importancia y cómo la sociedad continúa colaborando a pesar de las dificultades económicas.

Obando mencionó que, además de la tradicional salida a las calles para recolectar donaciones, Cáritas adaptó su enfoque para incluir la participación a través de las redes sociales, una práctica que se volvió común durante la pandemia. Es así, por ejemplo, la comunidad puede hacer su donación mediante transferencia bancaria a una cuenta segura y confiable.

Obando explicó que los fondos recolectados se dividen en tres partes: un tercio se destina a la comunidad local, otro tercio a la Cáritas diocesana y el último tercio a Cáritas Argentina, cada uno con fines específicos. En la diócesis de Santa Cruz Tierra del Fuego, donde se encuentra a cargo de la dirección, se prioriza el refuerzo alimentario por la difícil situación que atraviesan muchas familias.

“Vemos que hoy por hoy es lo que más nos duele y nos cuesta. Hoy estamos acompañando, sin motivo de orgullo, cerca de 2.5 millones de personas y eso es demasiado. Entonces sabemos que en este tiempo, gran parte de ese dinero -más allá de los proyectos que llevamos adelante-, es para la respuesta alimentaria porque ese es el punto flojo que tenemos en todo el país”, apuntó.

Señaló que “bajaron los niveles de desocupación, pero creció un número grande de informalidad, son trabajos poco remunerados con mucho esfuerzo físico y lo vemos en la calle porque cada vez vienen mas familias a nuestros espacios”, remarcó.

El director de Cáritas enfatizó la importancia de la transparencia en el uso de los fondos y alentó a las personas a visitar la página web de la organización para obtener información detallada sobre las rendiciones y cómo se distribuyen los recursos.

El año pasado, durante la presentación de la colecta 2022, el entonces obispo de la Diócesis, Jorge García Cuerva, recientemente nombrado arzobispo de Buenos Aires señaló: “Está bueno mostrar y que la gente pueda ver adónde se destina cada peso que conseguimos. Esto ayuda a involucrarse. En época de colecta es donde se suman más voluntarios nuevos”.

EN ESTA NOTA Caritas COLECTA 2023

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