El mundo de la cultura está de luto tras el fallecimiento de la histórica bailarina María Nieves a los 92 años. Protagonista indiscutida del resurgimiento internacional del tango, dedicó más de siete décadas a los escenarios y dejó una huella imborrable como símbolo de la identidad argentina, desde sus inicios en las milongas porteñas hasta la consagración mundial.
Junto a Juan Carlos Copes, formó una de las duplas más emblemáticas de la historia, revolucionando la danza y llevándola a Broadway con el éxito de Tango Argentino en 1983. Entre sus hitos más recordados se encuentran su actuación en la Casa Blanca para Ronald Reagan en 1986 y sus exitosas giras por Japón, consolidando al género como una expresión artística universal.
Nacida en 1934, su vida fue un ejemplo de pasión y resiliencia, pasando de orígenes humildes a ser ovacionada en los teatros más importantes de América y Europa. Con su partida, el tango pierde a una de sus máximas exponentes, pero su legado permanece vivo en cada pista de baile y en la memoria colectiva de un país que la recordará siempre como su gran pionera.
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