La Justicia Federal lleva adelante pericias e inspecciones por el descarrilamiento de una formación ferroviaria de YCRT para determinar las causas del incidente y establecer si existió una acción intencional. El hecho dejó una locomotora y dos vagones volcados —cada uno transportando aproximadamente 16 toneladas de carbón— y un tercer vagón descarrilado. El jefe del área de tráfico, Luis Triviño, explicó que “el despacho del tren se realizó de acuerdo a los protocolos” y que “las vías están en condiciones”, detallando que la línea tiene cerca de 280 kilómetros de extensión con velocidades máximas permitidas de entre 40 y 45 km/h en tramos generales y 10 km/h en playas de maniobras, cuyo cumplimiento fue “determinante para evitar consecuencias de mayor gravedad”. Triviño confirmó que los trabajadores involucrados sufrieron golpes, recibieron atención médica y “al momento de sus declaraciones se encontraban descansando en sus domicilios”. Mientras el gobierno provincial insinuó la posibilidad de un acto intencional, la investigación judicial continúa a la espera de los informes periciales definitivos sin conclusiones confirmadas, en un clima donde la posible contaminación de la escena genera dudas sobre el levantamiento de rastros y existen posturas cruzadas sobre si se trató de un sabotaje o de una falta de mantenimiento.
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