El Tribunal Oral Federal de Santa Cruz inició en Río Gallegos el juicio por la tragedia del ARA San Juan, con casi 100 testigos y la incorporación de pruebas técnicas sensibles. Los imputados solicitaron ampliar su declaración tras la lectura de la acusación por incumplimiento de deberes y estrago culposo agravado por la muerte de los 44 tripulantes.
Valeria Carreras, abogada querellante, señaló que representa a 34 familias y que esperan que el Tribunal garantice imparcialidad y objetividad. “Buscamos ser tratados en igualdad de condiciones frente a las defensas y los imputados. No queremos favoritismos, sino justicia y condenas para los responsables de la Armada”, expresó.
La hipótesis de la querella sostiene que las 44 muertes eran evitables. Según indicó, el submarino no cumplía con las condiciones operativas de seguridad y ya había registrado un episodio similar en julio. También afirmó que las comunicaciones informando el siniestro comenzaron la noche previa al 15 de noviembre de 2017 y que no se actuó correctamente ante la emergencia por el incendio a bordo.
El proceso judicial se desarrolla en Río Gallegos y marca una nueva etapa en la búsqueda de responsabilidades por una de las tragedias navales más impactantes del país.
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