Durante la celebración patronal de San Cayetano en Río Gallegos, el sacerdote Luis Hetze brindó una homilía centrada en la justicia, la pobreza, la solidaridad y la responsabilidad personal frente a las dificultades sociales.
A partir del Evangelio de San Lucas, el sacerdote reflexionó sobre el valor de la fe y la necesidad de que las creencias se traduzcan en acciones concretas hacia los demás. “Donde tengan su tesoro, tendrán también su corazón”, fue una de las frases que marcó la celebración.
Hetze señaló que la búsqueda de una sociedad más justa no debe limitarse a los reclamos externos, sino que también debe comenzar en las conductas individuales. “Cuando uno ordena su vida a Dios, cuando uno tiene esa riqueza que es Dios, todas las cosas se ordenan para el bien”, expresó.
Durante la misa, también recordó el ejemplo de la Madre Teresa de Calcuta y destacó que la presencia de Dios puede dar sentido a la vida incluso en contextos de pobreza o necesidad. “En la pobreza o en la riqueza nos da sentido a la vida, la presencia de Dios”, afirmó.
El sacerdote llamó a rezar por una Argentina con más justicia, menos desigualdad y menos pobreza, pero advirtió sobre el riesgo de que el enojo frente a las injusticias derive en egoísmo, resentimiento u odio. “Lo más grave del mundo es tu egoísmo y mi egoísmo que hace que no haya generosidad”, citó al recordar una reflexión atribuida a la Madre Teresa.
En otro tramo de la homilía, destacó la figura de San Cayetano como ejemplo de entrega y servicio: “San Cayetano nos da el ejemplo de cómo tenemos que compartir. Él era una familia acomodada y dejó todo por amor a Dios y a los necesitados”.
Finalmente, recordó que San Cayetano es el patrono de la providencia y que el pedido tradicional por pan y trabajo abarca también la familia, la patria y la paz: “La providencia es más que el pan y el trabajo, es eso, más la familia, más la patria, más la paz, más todo lo que necesitamos para algún día alcanzar el cielo”.

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