En el Día Internacional de la Criminalística, la criminóloga y perito forense María Julia Gerardi explicó qué puede motivar a una persona a desmembrar un cuerpo y por qué estos casos no necesariamente responden a la acción de un psicópata o un sociópata.
Según Gerardi, en la mayoría de las investigaciones el objetivo es el “descarte”: ocultar el crimen, eliminar pruebas y evitar que los indicios vinculen al autor con el hecho.
La especialista remarcó que una persona puede cometer un crimen extremo en una situación límite, sin que eso implique necesariamente un perfil psicopático. Para analizar cada caso, la perfilación criminal contempla antecedentes, conducta, entorno social, consumos problemáticos, evaluaciones psicológicas y otras variables.
Gerardi también señaló que Argentina necesita una mayor articulación entre los organismos que intervienen en las investigaciones para contar con estadísticas confiables y construir perfiles criminales acordes a la realidad del país.
En este tipo de hechos, cada minuto cuenta. La preservación de rastros, registros y evidencias desde el primer momento puede ser determinante para esclarecer lo ocurrido.
La fecha también permite recordar a Juan Vucetich, pionero de la identificación dactiloscópica. Nacido en Croacia y radicado en Argentina, desarrolló un sistema de clasificación de huellas digitales que revolucionó la investigación criminal.
Su método fue adoptado por la Policía de la Provincia de Buenos Aires, luego por la Policía de la Capital y finalmente por el Estado nacional. Su legado continúa vigente en la identificación de personas y el análisis de evidencias.

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