Un operativo policial realizado en una vivienda de la calle San José Obrero al 400 permitió desarticular una maniobra delictiva que perjudicó a una conocida ferretería de Río Gallegos. La causa involucra a un trabajador del establecimiento —denominado en términos policiales como “empleado infiel”— que aprovechaba su posición estratégica y acceso al depósito para sustraer mercadería de forma continuada.
El propietario del comercio radicó la denuncia tras advertir faltantes significativos en el stock durante el transcurso de una semana. Entre los elementos sustraídos y vinculados a la investigación se cuentan cientos de herramientas manuales, equipos de protección personal, discos de corte, bobinas de cable, accesorios eléctricos, latas de pintura, mangueras y materiales de obra fina y gruesa.
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