A 50 años del golpe, Alberto Marucco, sobreviviente de la dictadura y referente de Derechos Humanos en Santa Cruz, compartió su historia marcada por la detención, la tortura y la lucha por la memoria. Su testimonio es un recordatorio crudo de lo que significó el terrorismo de Estado y de las heridas que aún siguen abiertas.

Desde su experiencia, fue contundente: el silencio sobre los desaparecidos también es una forma de violencia. En una entrevista profunda, llamó a sostener la memoria, exigir verdad y justicia, y no perder de vista que el pasado sigue interpelando al presente

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